Recreación del parque Blanco, a la izquierda, y del Santa Catalina, en el centro, tras la reforestación. / C7

El parque Blanco será como el Romano y Santa Catalina ganará más árboles

El Ayuntamiento habilitará un gran parque central que conectará con la futura zona verde que vendrá desde el muelle Sanapú

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

El nuevo pulmón verde que han proyectado el Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria en el entorno del acuario y del centro comercial El Muelle tendrá su continuidad tierra adentro. El Consistorio capitalino presentó este miércoles el proyecto de creación de un parque urbano en el entorno de Santa Catalina.

Para ello, se ha previsto dos grandes actuaciones: que el parque Blanco se transforme en un nuevo parque Romano; y que Santa Catalina gane más masa arbórea, de forma que pierda su condición de plaza y se adecúe más a la fisionomía de un parque.

Esta doble actuación, que requerirá de una inversión cercana a los 3,52 millones de euros, podría comenzar a principios del año próximo, si bien los ritmos de la transformación de esta parte de la ciudad dependerán de la marcha de la obra de construcción de la estación subterránea del parque de Santa Catalina, que acaba de comenzar y que tiene una duración prevista de unos nueve meses.

Así será el parque Blanco

La actuación más costosa será la del parque Blanco, con una inversión prevista de 2,83 millones de euros. Entre la calle Juan Manuel Durán y la Plaza Comandante Franco se incidirá en un reverdecimiento de la zona y se cambiará la mayor parte del pavimento, que se transformará en zona blanda a lo largo de unos 200 metros lineales y 22 metros de ancho. Será similar al que existe en el parque Romano.

En los extremos de las ramblas Juan Rodríguez Doreste, se instalará un nuevo parque infantil y una zona para la práctica de la calistenia.

Plano del futuro parque Blanco. / C7

El concejal de Urbanismo, Javier Doreste, resumió la propuesta: «El parque blanco dejará de serlo, será un parque verde, desaparecerán los pavimentos duros y volveremos a los drenantes para que el agua de la lluvia pase a la tierra, lo convertiremos en una especie de parque Romano».

El edil insistió en que el espacio ganará más árboles que lo que hay en la realidad. Y respecto al traslado de 46 ejemplares, forzado por la obra de la MetroGuagua, indicó que algunos han sido cambiados de ubicación en la misma zona, mientras que otros serán llevados a Tamaraceite o al Cono Sur.

Así quedará el parque de Santa Catalina

Respecto a la transformación del parque de Santa Catalina, será algo menos notable, si bien destacará también por la ganancia de árboles y espacios ajardinados. En este caso, la zona de actuación será la central, en el tramo entre las calles Luis Morote y Nicolás Estévanez.

En esta iniciativa se invertirán 746.110 euros con cargo al Plan Estratégico de Subvenciones de Turismo de Gran Canaria 2022.

Aquí se incrementarán las áreas ajardinadas, en especial en la zona donde se encuentra el área de juegos infantiles -que será renovada- y se mejorará la accesibilidad.

Esto último se consigue suprimiendo todos los escalones y unificando la rasante del parque. Y todo se remata con la instalación de nuevo mobiliario urbano.

«Lo que vamos a conseguir es que el parque de Santa Catalina deje de ser una plaza con un pavimento duro y que vuelva a ser un parque», resumió el concejal de Urbanismo.

Recreación del parque de Santa Catalina. / C7

El Ayuntamiento está incidiendo en los últimos tiempos en reforzar el mensaje de que la ciudad está ganando masa vegetal ya que algunos proyectos de peatonalización, como el de Blas Cabrera Felipe, Mesa y López o la plaza de España han recibido críticas por la dureza de las intervenciones.

Es en este contexto donde el grupo de gobierno sitúa proyectos como el de los parques de Santa Catalina, Blanco, el del muelle Sanapú o las burbujas forestales para los solares abandonados.

Esta será la nueva parada subterránea de Santa Catalina

Aunque estas intervenciones no se financian con el presupuesto de la MetroGuagua, la propuesta nace al amparo de la reordenación urbanística que impone la MetroGuagua.

En el caso de los dos parques del eje de Santa Catalina, su diseño está vinculado a la construcción de la nueva estación subterránea que se ha empezado a construir -aunque todavía las obras no se notan en la zona pues se está en fase de acopio de material- bajo el parque de Santa Catalina para la MetroGuagua. «Vamos a convertir una plaza en un parque en el corazón del Puerto», aseguró el edil de Movilidad, José Eduardo Ramírez.

La estación subterránea en Santa Catalina será el único espacio soterrado de MetroGuagua en todo su recorrido. Es un paso inferior que alcanza una profundidad de 7 metros y que tiene una longitud de 565 metros lineales. De ellos, 395 discurren bajo tierra y el resto, 170 metros, serán las rampas de entrada y salida.

Recreación de la parada subterránea de Santa Catalina. / C7

Este paso tendrá un coste de 16,5 millones de euros. La obra será ejecutada por la unión temporal de empresas Acciona-Lopesan, en un plazo inicial de nueve meses.

El acceso a la nueva estación se hará a través de una entrada situada en el llamado parque de las naciones. Se identificará porque es una estructura de siete arcos de ancho fijo y alto variable, separados entre sí por un metro y medio sobre un murete de 1,2 metros de altura.

Estos arcos incorporan una iluminación inteligente en su cara interior mediante un sistema de control, que permite generar efectos lumínicos (colorados, parpadeos…). Estos juegos de colores podrían funcionar como código para los viajeros y expresar que la parada está abierta, cerrada o se aproxima un vehículo.

Entrada a la estación de la MetroGuagua en Santa Catalina, junto al Miller. / C7

La obra obligará también a modificar el estacionamiento que Sagulpa gestiona en Elder. Así, se va a mover la rampa de acceso y, además, el estacionamiento se hará accesible desde ascensores a las dos plantas que tiene.

MetroGuagua estará operativa a fines de 2023 o principios del año 2024.