Las Rehoyas pide atención urgente

Colectivos vecinales denuncian que mientras se resuelven los obstáculos de la reposición, condenada a la casilla de salida por caducar el informe ambiental original, el barrio agoniza por la falta de mantenimiento que sufren sus zonas comunes.

David Ojeda
DAVID OJEDA

La incapacidad del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para resolver en cuatro años la aprobación definitiva del Plan Parcial de Rehabilitación Rehoyas-Arapiles desespera al barrio. «Lo peor es la incertidumbre en la que vivimos. Nuestras zonas comunes necesitan muchos arreglos, pero no los acometemos porque supuestamente va a ser derribado», explica, por ejemplo, uno de los líderes vecinales, Juan Francisco Sarmiento.

El informe ambiental que la Cotmac entregó en enero de 2016 a un Ayuntamiento que lo dejó caducar sin sacar adelante el proyecto ya instaba a la renovación del barrio por lo que supondría en la «mejora y cualificación del paisaje del municipio».

Ahora que hay que comenzar de nuevo el expediente urbanístico, con todas sus fases administrativas, esta demanda se vuelve a poner de manifiesto.

No solo vecinos, también otras fuerzas políticas del pleno municipal ponen de manifiesto la necesidad de atención urgente al barrio. Así lo exponía, por ejemplo, David Suárez de Coalición Canaria-Unidos por Gran Canaria. «Además de la sensación de incertidumbre de cuándo comenzará la obra, nos ponemos del lado de los vecinos para que se atiendan todos los problemas graves que tienen el barrio. Así como el abandono que sufre», expresó.

Y es que en muchas de las calles interiores del barrio, lejos de la sexta planta de las Oficinas Municipales, se percibe a simple vista el abandono de sus infraestructuras. Las raíces de los árboles ya han reventado prácticamente todas las aceras y los parques. Los muros de contención están completamente destrozados y los jardines son vertederos improvisados en los que se acumula mucha basura.

Mientras tantos, los vecinos de más de 2.500 viviendas esperan para conocer cuándo podrán comenzar los trabajos de reposición que están previstos que una vez que arranquen se alarguen durante 16 años.