Imagen de los daños ocasionados en Porto Bello. / C7

A juicio por los disturbios en Porto Bello

Se enfrenta a cinco años de prisión y los desperfectos que ocasionó fueron valorados en más de 10.000 euros

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial juzgará este martes a un individuo llamado Ahmed Haison, que según la Fiscalía, protagonizó serios incidentes cuando lo trasladaron a los apartamentos Porto Bello después de haber llegado en patera a la isla de Gran Canaria. En compañía de varios menores de edad, rompió cristales, lanzó objetos, atemorizó a los cuidadores y a los agentes de la Guardia Civil que llegaron al lugar. Los desperfectos ocasionados fueron tasados en más de 10.000 euros, por lo que se enfrenta a una posible condena de cinco años de prisión, 7.200 euros de multa y el pago de los daños.

Según el fiscal, el acusado -natural de Marruecos y en situación irregular en España- cometió los presuntos hechos sobre las 22.30 horas del 8 de febrero de 2021, todo ello con el «ánimo de perturbar de forma grave la paz y la tranquilidad del resto de los residentes del centro». Estos apartamentos Puerto Bello, propiedad de la entidad Hermanos Medina La Herradura, estaban siendo gestionados por la ONG Respuesta Social bajo la tutela del Gobierno de Canarias, al ser utilizados «como lugar de acogida de menores extranjeros no acompañados».

De esta forma, Ahmed Haison actuó portando una pata de madera arrancada de la cama de una habitación e iba con varios menas que llevaban cadenas, palos de madera o cristales, con los cuales «amedrentaban a los residentes del citado complejo que no se sumaban a su revuelta, provocaron una alteración multitudinaria en el centro e instaron a los demás residentes a sumarse a ella», sostiene el Ministerio Público. A ellos los siguieron «en sus actuaciones unos 20 menores residentes del citado centro».

Durante estos hechos, el encausado «causaron destrozos en todas las plantas del complejo Puerto Bello», consistentes en la rotura de los cristales de las puertas y de las ventanas, de todo tipo de muebles y electrodomésticos, de vigas, de enganches o de tomas de luz. Asimismo, lanzaron diversos objetos como microondas, sillas o mesas por los balcones de las habitaciones. De esta forma provocaron «que los educadores del centro que se encontraban en ese momento en el mismo, tuvieran que esconderse, por el temor causado, en una habitación de la planta inferior, para evitar ser lesionados», a la espera de la llegada de la Guardia Civil. Una vez llegaron los agentes, observaron la colocación de «barricadas construidas con sillas, microondas y cristales en el suelo» y «agua con jabón derramada en el mismo», para impedir su acceso. Ahmed Haison «junto con los menores que le seguían», vieron a los guardias y actuaron con «animo de atentar contra ellos». Mostraron «agresividad, alteración y nerviosismo» y lanzaron a los agentes «diferentes objetos, como garrafas de agua llenas o pequeños electrodomésticos, llegando a correr peligro sus vidas, sin que finalmente lograra ningún efecto impactar contra los agentes».

Estos hechos, para el fiscal, son constitutivos de un delito de desórdenes públicos, en concurso ideal con un delito de atentado. Además, interesa que, en caso de recaer sentencia condenatoria sobre Ahmed Haison, sea expulsado del país cuando se le conceda la libertad condicional.