Imagen de Ismael Sánchez en su negocio Epik Shop. / C7

Ismael Sánchez: «No todos los días se salva una vida»

El bodyboarder, local de La Puntilla, rescató en el mar a un hombre en la mañana del jueves

Sara Toj
SARA TOJ Las Palmas de Gran Canaria

Para Ismael Sánchez el pasado jueves discurría con normalidad. Fue como cada día a trabajar al negocio del que es propietario, Epik Shop, ubicado en la calle Luján Pérez, en La Puntilla. Como se prepara para trasladar su local a Las Canteras, a la altura del Hotel Cristina, terminó más pronto de lo habitual su jornada laboral y se fue directo al mar.

Justo antes de entrar al agua para practicar un deporte del que lleva siendo aficionado y profesional desde muy joven, el bodyboard, alertó a sus amigos de que había un joven sumergido en una zona donde la gente rara vez accede. «Al principio no le dimos mucha importancia», asegura, ya que lo vieron «muy tranquilo, nadando». Pero cuando el varón se desvió hacia un lugar donde la gente no suele bañarse, saltaron las alarmas.

Un amigo de Sánchez, trabajador de la Cruz Roja que no estaba de servicio, le pidió que se metiera para ayudarle. Él no se lo pensó dos veces y nadó hasta el lugar donde estaba la persona en peligro. En ese momento el hombre se encontraba bien, aunque «le faltaba un poco el aire».

Ismael Sánchez, propietario de Epik Shop, tienda especializada en artículos de playa, surf y bodyboard ubicada en La Puntilla. / C7

Más de 20 personas rescatadas

Tantos años practicando bodyboard han servido a Sánchez para ser un experto en rescate. De hecho, confiesa que habrá socorrido a más de veinte personas en La Puntilla a lo largo de su vida debido a su conocimiento de la zona y su resistencia en el mar. El bodyboarder asegura que se trata de una franja donde «hay mucha corriente» y con la marea vacía nadas contra ella. Así, con su tabla y su fuerza, logró trasladar al joven hasta la orilla.

«Cuando llegamos la gente comenzó a aplaudir y el chico que ayudé me dio las gracias», asegura. «No todos los días se salva una vida», comenta. Por suerte, todo quedó en un susto. Sin embargo, Sánchez lamenta que no haya vigilancia de forma frecuente en la zona. Además, destaca que la mayoría de las personas que se ven en riesgo desconocen esta playa, por lo que pide prudencia.