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Miguel Ramos, este martes, a la salida de los juzgados tras comunicarle la acusación. Arcadio Suárez
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Fiscalía y acusación piden que Miguel Ramos se siente ante un jurado popular

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Este martes se celebró la comparecencia por el caso Juani Ramos y el procedimiento se seguirá tramitando por la Ley del Jurado

Francisco José Fajardo

Las Palmas de Gran Canaria

Martes, 16 de abril 2024, 12:24

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Tanto la Fiscalía Provincial de Las Palmas como la acusación particular han solicitado a la magistrada María Auxiliadora Díaz que continúe tramitando el procedimiento que sigue contra Miguel Ramos Quesada, el sospechoso de haber acabado con la vida de su expareja Juani Ramos en la capital grancanaria en 2016, por los presuntos delitos de homicidio o asesinato y contra la integridad moral. Esto quiere decir que la posibilidad de que el presunto autor del crimen sea juzgado por un jurado popular ha dado un paso de gigante tras casi ocho años de instrucción.

Este planteamiento lo realizaron las acusaciones durante la comparecencia celebrada este martes para la concreción de la imputación, un acto al que el investigado acudió desde primera hora de la mañana acompañado de su hijo y ante una enorme expectación mediática.

Miguel Ramos Quesada no quiso hacer ninguna declaración ni a su llegada a sede judicial ni a la salida, aunque en esta ocasión no protagonizó ningún episodio violento contra los periodistas como sí ha ocurrido en ocasiones anteriores. Solo su hijo se puso delante de las cámaras e hizo algunos aspavientos para que no captaran imágenes del investigado.

Argumentos de peso

El fiscal Jesús Lomba argumentó a la titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Las Palmas de Gran Canaria que se había acreditado durante la instrucción que Miguel Ramos Quesada fue pareja de la víctima, aunque en el momento de los hechos ya se había roto el vínculo sentimental. El único vínculo que los unía, según la familia de JuaniRamos, era que ella se sentía atada a él porque estaba embargada por una deuda contraída por el investigado y éste se la abonaba mensualmente en pequeñas cantidades.

Detalló el representante del Ministerio Público que existían pruebas o indicios de que ambos quedaron la noche del 20 de agosto de 2016 para dar un paseo y que acudieron al norte de la isla. Primero dijo el investigado que fueron a Las Torres, aunque luego se descubrió que no era cierto y que habían transitado por la zona del puente de Silva.

Las acusaciones entienden que pudieron concurrir las agravantes de parentesco y por razones de género

De forma no precisada al no haber cadáver, Lomba sostuvo que Miguel Ramos Quesada acabó con la vida de su expareja y ocultó su cadáver.

Por último, expuso que posteriormente intentó entorpecer la labor de los investigadores para que no hallaran los restos mortales de la víctima.

Este alegato fue refrendando en toda su extensión por el letrado de la acusación particular, Alberto Hawach, que fue quien interesó en su momento por primera vez la transformación de este caso acomodándose a la Ley del Jurado.

Por su parte, la abogada de la defensa, María Teresa Macías pidió el sobreseimiento de la causa alegando que no había ninguna prueba en contra de su cliente.

Auto de continuación

De esta forma, ahora la magistrada Díaz tendrá que dictar un auto en el que, como ya adelantó a las partes, ordenará continuar el procedimiento contra Miguel Ramos Quesada por los presuntos delitos de homicidio o asesinato o contra la integridad moral al haber ocultado el cadáver de Juani Ramos.

En esta resolución, probablemente detallará las diligencias que han propuesto las partes y que ha admitido para que se practiquen cuanto antes, todo ello por la presunta comisión de los delitos contra la integridad moral y contra la vida de la víctima con la posible concurrencia de las circunstancias agravantes por razones de género y de parentesco, como así avanzaron el fiscal y el abogado de la familia.

Hay que recordar que Miguel Ramos fue detenido y estuvo en prisión preventiva investigado por dar, presuntamente, muerte a su expareja, aunque ahora se encuentra en libertad pero con unas medidas cautelares bastante restrictivas.

El escrito presentado en su momento por Hawach y que ha dado pie ahora a la comparecencia para la concreción de la imputación fue contundente y aludió a las innumerables contradicciones y mentiras en las que incurrió el sospechoso desde la desaparición de Juani. También a su falta de colaboración para encontrar a la persona que, supuestamente, quería y, sobre todo, a las pruebas indiciarias que constan en el procedimiento y que lo señalan.

Elementos clave para poder ejercer una acusación y sentarlo en el banquillo ante un jurado popular.

El presunto asesino se negó de nuevo a ser interrogado por las partes

Durante la comparecencia para la concreción de la imputación, el abogado de la acusación particular, Alberto Hawach, solicitó a la magistrada poder tomar declaración a Miguel Ramos Quesada. La respuesta del investigado fue tajante:«No».

Esta circunstancia se produjo en el momento en el que las partes propusieron la práctica de nuevas diligencias antes de que la autoridad judicial de por concluida la fase de instrucción.

Hawach interesó el interrogatorio, por lo que la magistrada Auxiliadora Díaz preguntó a Miguel Ramos Quesada si iba responder pregunta. Se negó de inmediato, como ha hecho anteriormente en otros hitos de la instrucción en los que tampoco quiso responder preguntas.

Por su parte, el fiscal delegado de Violencia sobre la Mujer, Jesús Lomba, solicitó a la instructora de este caso Juani Ramos que pida dos informes que, a su juicio, determinarían que nunca se produjo una desaparición voluntaria. Uno de ellos es el registro de pasajeros que tomaron vuelos desde Gran Canaria los días posteriores a la desaparición el 20 de agosto de 2016.

Otro es el registro de hospederías que esclarecería si Juani Ramos alguna vez se alojó en un establecimiento en el mismo periodo de tiempo investigado.

Por último, la defensa no pidió ninguna diligencia al entender que ya la instrucción está agotada.

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