El albergue del García San Román se cierra este domingo

La vuelta a la normalidad impone un plan escalonado de clausura de los centros de acogida temporal para sintecho. El de La Isleta lo hará a fin de mes y el del Polvorín, en agosto

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria trasladó ayer a otros recursos sociales a quince residentes del albergue temporal habilitado en el polideportivo García San Román para que las personas sin hogar tuvieran un cobijo y un centro de atención sociosanitario durante el confinamiento impuesto por la pandemia de la Covid-19.

La medida es el primer paso de la vuelta a la normalidad en el área de la atención a las personas que viven en las calles de la capital grancanaria. Este proceso pasa por una clausura escalonada de los tres albergues de emergencia habilitados durante el estado de alarma para atender a la población más vulnerable, no solo de éste, sino también de otros municipios.

Así, el centro del García San Román echará el cierre el próximo domingo; el de la Fábrica de Hielo, en La Isleta, lo hará a fines de mes; y el del Polvorín, a finales de agosto.

La concejala de Servicios Sociales, Carmen Luz Vargas, explicó que los usuarios de los centros seguirán siendo atendidos en función de las necesidades que presenten: algunos se insertarán en otros dispositivos municipales de atención social; otros recibirán prestaciones económicas para que avancen en su inserción de manera independiente; y otros pueden ser derivados a organizaciones de atención más específica.

Durante la pandemia del coronavirus, el Ayuntamiento atendió a 213 personas sin hogar en estos tres centros: 75 en el polideportivo García San Román; 60 en la Fábrica del Hielo; y 78 en El Polvorín. Allí se les ofreció asistencia médica y psicológica, alimentación, higiene y ropa.

A preguntas del concejal de CC-UxGC David Suárez, la responsable de los servicio sociales municipales detalló que su intención es que la Fábrica del Hielo de La Isleta se mantenga operativa como centro de día para personas sin hogar. Hasta allí se desplazará el servicio de duchas que ahora mismo se está ofreciendo en el centro Gánigo.

Carmen Luz Vargas aseguró que el 46% de las personas que carecen de vivienda y que fueron atendidas en los tres albergues de emergencia procedía de otros municipios. El Consistorio capitalino ha estado en contacto con los servicios sociales de esas otras ciudades y se ha proporcionado, en mayor o menor éxito, un seguimiento de los casos con el fin de que puedan retornar a sus zonas de origen.

Por otro lado, la concejala de Servicios Sociales también informó de que durante el mes de abril se concedieron 542 Prestaciones Económicas de Especial Necesidad por un importe de 418.162 euros. Se trata de un tipo de ayuda que intenta asistir a personas o familias para que cubran sus necesidades básicas. El importe medio de esta prestación fue de 772 euros.

También se entregaron 29 Prestaciones Económicas de Especial de Necesidad, lo que se conoce como ayudas de emergencia. Con ellas se auxilia a los beneficiarios a sobrellevar una calamidad sobrevenida de imprevisto. En este caso, el importe de las ayudas alcanzó los 33.575 euros, lo que representa una aportación media por peticionario de 1.158 euros.

En cuanto a las Prestaciones Individuales para Personas Mayores -las que se conceden a ciudadanos con más de 60 años para comprar alimentos, medicinas o enseres-, se tramitaron dos por un montante total de 1.354 euros.

Durante mayo también fueron atendidas 3.223 personas bajo el paraguas del servicio de ayuda a domicilio. La mayoría de las horas (2.034) fueron de auxilio en las actividades cotidianas, seguidas por el programa de limpieza y orden (1.788) y de aseo personal (1.546).

En ese mes se dieron alta 56 personas en el servicio de ayuda a domicilio, que cambiará de prestataria a fines de agosto.

A todo esto hay que añadir a otros 676 ciudadanos que se beneficiaron del servicio de teleasistencia domiciliaria.