La Fuente Luminosa y la plaza del Fuero Real de Gran Canaria consumen el 0,3% de la energía asumida por las sedes municipales. / ARCADIO SUÁREZ

Las depuradoras, las fuentes y las piscinas son los focos municipales de mayor contaminación

Tres de cada cuatro toneladas de CO2 emitidas desde equipamientos locales tienen que ver con el ciclo del agua

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

Tres de cada cuatro toneladas de dióxido de carbono que se emiten desde los edificios y equipamientos municipales proceden de las instalaciones de Emalsa. La gestión del ciclo del agua, incluyendo la desalación y la depuración, requiere del consumo de 128.303,81 megavatios a la hora, lo que supone la producción de 99.563,76 toneladas de CO2, cuando el total de las instalaciones municipales -incluidas las de Emalsa- son el origen de 133.324,75 toneladas de estos gases de efecto invernadero.

Así aparece en el Plan de Acción para el Clima y la Energía Sostenible (Paces), que fue aprobado en el último pleno del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y que pretende reducir las emisiones de dióxido de carbono de la ciudad en un 40% -respecto a los valores de 2012- de cara al año 2030 mediante un potente paquete de inversiones que alcanza los 425,03 millones de euros, tanto en propuestas de mitigación como de adaptación.

INVERSIÓN POR ÁREAS

  • Aguas Se quiere invertir 186,66 millones de euros para reducir casi un 4% de las emisiones de dióxido de carbono.

  • Movilidad Gestionará 185 millones de euros con el fin de reducir casi un 6% los gases de efecto invernadero.

  • Urbanismo Aquí se reservan 25,64 millones de euros. La intención es reducir casi un 24% la producción de CO2.

  • Alumbrado El objetivo es rebajar un 1,34% la producción de dióxido de carbono con 21,53 millones de euros.

«El 74,7% de las emisiones está asociado al ciclo del agua», detalla el documento, «seguido del alumbrado público, con el 17,3%; y dependencias municipales y centros deportivos, con un 3,8% y un 2,5% respectivamente». Entre todos alcanzan el 98,3% de las emisiones de dióxido de carbono en el ámbito público municipal. Hay que recordar, no obstante, que los edificios y equipamientos municipales solo representan el 9% de las emisiones de gases de efecto invernadero en la capital grancanaria.

El top 30

De los treinta mayores consumos energéticos detectados en las instalaciones públicas, veintidós corresponden a Emalsa; cuatro, al Instituto Municipal de Deportes (IMD); y uno cada uno en las áreas municipales de Alumbrado, Parques y Jardines, Patrimonio y Limpieza, según la información del Paces.

El caso de Emalsa viene marcado por la actividad de la desaladora de Las Palmas III, en Piedra Santa, que requiere, para llevar el agua a todas las casas e industrias, un consumo de 86.506 megavatios a la hora. Esto supone aproximadamente el 65% de todo el consumo energético de los equipamientos municipales.

En cuanto a los equipamientos deportivos, los principales consumos son los derivados de la climatización de la piscina del Julio Navarro -aunque este dato puede haber cambiado con los cambios en las bombas acometido el año pasado-, la piscina 29 de Abril, la del León y Castillo y el campo de fútbol de La Ballena.

La responsabilidad del consumo energético de Alumbrado se debe, sobre todo, al consumo de la Fuente Luminosa y la plaza del Fuero Real, mientras que a se asigna al servicio de Zonas Verdes, se debe al de las fuentes del parque Doramas.

En cuanto a las dependencias municipales que se integran en Patrimonio, la que más consumo energético tiene es el parque de bomberos de Miller Bajo; y la de Limpieza se corresponde a las instalaciones que el servicio tiene en la zona de Las Torres.

Esto hace que buena parte del esfuerzo del Plan de Acción para el Clima y la Energía Sostenible se concentre, en forma de inversión, en la mejora del ciclo integral del agua, con casi 187 millones de euros, lo que representa un 44% del total. En efecto, aquí se incluyen propuestas como la renovación de bombas de impulsión por otros de alta eficiencia (casi 140 millones de euros); la mejora de la eficiencia energética en depuradoras y desaladoras, para la que se reservan 22 millones; o la mejora de la red de abasto para reducir pérdidas de agua, que se consigna con 4,7 millones de euros.