El transporte es la principal fuente de emisión de dióxido de carbono en la capital grancanaria. / JUAN CARLOS ALONSO

La ciudad se compromete a reducir un 40% las emisiones de CO2 con 425 millones de euros

El Plan de Acción para el Clima y la Energía Sostenible, que se aprueba este jueves, contempla 59 acciones hasta el año 2030

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

La ciudad se ha empeñado en reducir sus emisiones de dióxido de carbono. Para ello, se fija como objetivo el año 2030. En diez años, los niveles de CO2 deberán haber descendido un 40% respecto a los niveles medidos en el año 2012., que es el año de referencia. De cumplirse las previsiones municipales, el número de toneladas de dióxido de carbono producidas en la ciudad quedará por debajo del millón anual: si en 2012, se emitieron 1,497 millones de toneladas de este gas, la intención del Consistorio es que quede en unas 908.000 toneladas al año.

Para ello, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria aprobará este jueves su propio Plan de Acción para el Clima y la Energía Sostenible (Paces), tal y como se comprometió en el año 2016 al adherirse a la iniciativa europea del Pacto de las Alcaldías para este fin concreto.

El Paces está estructurado en dos grandes bloques: por un lado, un proyecto de mitigación de las emisiones de CO2; y por otra parte, la definición de una serie de actuaciones para mejorar la resiliencia del municipio frente a los retos que impone el fenómeno del cambio climático.

Contaminación, por sectores

  • Transporte. Produce el 39% de las emisiones de la ciudad. Ha crecido un 0,5% entre 2012 y 2017.

  • Viviendas. El parque residencial provoca el 29% del dióxido de carbono. En cinco años, este peso bajó un 5,1%.

  • Turismo. Junto a la hostelería, provoca el 11,2% de las emisiones. Esto supone un descenso del 0,3% en cinco años.

  • Residuos. El tratamiento de basura causa el 9,5% del CO2. En un lustro se ha producido un descenso del 2%.

  • Edificios municipales. Son el origen del 9% de las emisiones, que han crecido un 0,5% entre 2012 y 2017.

Las acciones de mitigación suman un total de 59 iniciativas que tratan de producir unos 510.000 megavatios por hora anuales desde fuentes renovables y, al tiempo, reducir la emisión de 588.667 toneladas de dióxido de carbono al año.

Lógicamente, la materialización de estas iniciativas tendrán un coste económico. En el documento que este jueves se presenta al Pleno para su aprobación, se estima que será necesaria una inversión de 424,74 millones de euros en los próximos diez años. De ellos, unos 161 millones de euros procederán de recursos propios y, el resto (264 millones de euros), se obtendrá de fuentes de financiación externa de carácter público. El documento del Paces marca un periodo de implementación que comienza a contar desde 2021, con lo que tendrá un año menos de lo previsto para alcanzar estos objetivos.

Aguas y movilidad

Casi el 40% de la inversión necesaria para reducir la emisión de dióxido de carbono se destinará a la mejora de los procesos de producción y tratamiento de agua.

En efecto, la actuación más costosa es la del cambio de las bombas de impulsión más antiguas -de depuradoras, estaciones de bombeo y depósitos- por otras modernas en las que los motores de alta eficiencia energética «transformarán prácticamente toda la energía eléctrica que consumen en energía mecánica útil». Esta propuesta, que afecta a dieciocho puntos de la red de aguas, tendrá un coste de 139,75 millones de euros. Con ello, se espera reducir 4.810 toneladas de dióxido de carbono cada año. De acuerdo al Paces, debería estar concluida en 2024.

A ello se añaden otros 22 millones para mejorar la eficiencia energética de las depuradoras de Barranco Seco, Tamaraceite y Tenoya, así como de las estaciones de bombeo de Costa Ayala, Hoya de La Plata y el Teatro. Con esta acción, que deberá estar operativa en 2027, el número de toneladas de CO2 que se dejaría de emitir sería de 4.391.

Otras acciones importantes serán las de transformación de la movilidad y la apuesta por los tránsitos peatonales, a las que se destinará unos 147,8 millones de euros. En esta bolsa se incluyen proyectos como la reordenación del istmo de La Isleta, para dar cabida a la MetroGuagua (61 millones de euros), la creación de un corredor medioambiental en la zona de Jinámar (14,63 millones de euros) o la conexión entre Hoya Andrea y Tamaraceite (2,7 millones de euros).