Una terraza ocupa una zona de aparcamientos en la capital grancanaria. / ARCADIO SUÁREZ

El decreto de alcaldía sobre las terrazas exprés en Las Palmas de Gran Canaria no da pie a la regularización

La resolución da un plazo de dos meses para retirar «todos y cada uno de los establecimientos que no cuenten con autorización»

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

La resolución municipal referida a la ordenación de las terrazas exprés de la capital grancanaria no contempla la posibilidad de la regularización. El decreto del alcalde, Augusto Hidalgo, resuelve que « todos y cada uno de los establecimientos que no cuenten con autorización para ocupaciones del dominio público con mesas y sillas al aire libre deberán proceder, en el plazo de dos meses, a contar desde el día de la publicación del acuerdo correspondiente, a la retirada de los mismos, con la advertencia de adopción de las medidas que procedieran para su efectivo cumplimiento».

Como ninguna de las terrazas exprés cuenta con autorización alguna, ya que la norma en vigor impedía su reconocimiento oficial, y además la modificación de la ordenanza reguladora de la instalación de terrazas en suelo público no ha sido aprobada de manera definitiva -pues todavía está pendiente la contestación de las alegaciones recibidas-, la resolución del regidor afecta a «todos y cada uno» de los negocios.

¿Significa esto que no se podrá regularizar y, por tanto, mantener ninguna de las «terrazas exprés o irregulares» que han proliferado en la ciudad durante la pandemia? Según el gobierno municipal, no. Fuentes municipales indicaron que la opción de permitir algunas terrazas exprés -aquéllas que no supongan un obstáculo para los ciudadanos ni ocupen más del 50% del espacio público- está ya abierta.

Pestaña desfasada

Sin embargo, en la pestaña habilitada en la página web del Ayuntamiento, bajo el epígrafe 'Terrazas. Autorización excepcional de ocupación de la vía pública' se remite a un procedimiento que fue el que se habilitó durante el nivel tres de alerta sanitaria por el coronavirus, cuando en la actualidad ya no nos encontramos en esa fase.

Por eso, desde el gobierno municipal se ha dado orden ya de que se corrija este error para evitar confusiones entre los empresarios que quieran acogerse al nuevo plazo de regularización.

Incertidumbre jurídica

En cualquier caso, este sistema se demostró ineficiente ya que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria no pudo aprobar ninguna de las peticiones registradas por los negocios ante la falta de una norma que respaldara la ocupación de la vía pública más allá de lo que establecía la propia ordenanza.

Por eso, ninguna terraza exprés pudo ser autorizada, si bien en la práctica se permitió su instalación evitando hacer controles exhaustivos. Hay que recordar que la única respuesta que recibieron los interesados en instalar terrazas exprés o aumentar la ocupación de las permitidas era un acuse de recibo de la petición de los negocios.

Es más, tanto el decreto del alcalde de 19 de enero de 2021 como el de 16 de marzo del mismo año, referidos a la actividad hostelera, siempre restringieron la posibilidad de ocupar la vía con mesas y sillas a aquellas actividades «que sean susceptibles de obtener licencia conforme a la ordenanza municipal».

Por eso, en un primer momento, el alcalde de la ciudad explicó a CANARIAS7 que se tendría que retirar «la gran mayoría» de las terrazas exprés. Luego, el concejal de Urbanismo, Javier Doreste, matizó estas declaraciones y señaló que se podrían regularizar «muchas».

La misma norma

El problema sigue siendo de aplicación de normativa ya que los funcionarios no tienen otra opción que seguir exigiendo los requisitos previos a la pandemia.

Respecto a las terrazas que ocupan estacionamientos, la norma fija que «en ningún caso se autorizará la instalación de una terraza cuando suponga cualquier tipo de alteración en la configuración del viario público sin que se haya aprobado previamente una ordenación singular», requisito que está en fase de anulación con la modificación pendiente de aprobación definitiva por parte del pleno municipal.