Cruz Roja se refuerza ante el Covid-19

El aumento de petición de auxilio social obliga a la ONG a agotar su cantera de voluntarios. En la provincia de Las Palmas colaboran 685 personas. El almacenaje y la distribución de alimentos se traslada a la terraza Tao, en el parque Romano

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA

El reto sociosanitario lanzado por la pandemia del coronavirus está midiendo la capacidad de respuesta de las instituciones y organizaciones humanitarias a la hora de garantizar los requerimientos básicos de una población, la más necesitada y vulnerable, que no para de crecer. La necesidad está provocando colas en comedores como el que gestiona Cáritas en Escaleritas o en la sede de Cruz Roja, en la calle León y Castillo de la capital grancanaria.

Desde el pasado viernes se ha empezado a notar una mayor afluencia de personas en el entorno del edificio de esta organización humanitaria. El lunes la fila de personas que requerían la asistencia de Cruz Roja casi rodeaba la sede del inmueble. Y desde entonces, el número de ciudadanos necesitados apenas ha dado un respiro al personal. «Atendemos a unas cincuenta o sesenta personas cada día», explican desde la organización no gubernamental, «se ha notado un incremento de la atención muy grande».

En parte, esta variación se explica porque se está agilizando la respuesta de la organización y la entrega de las citas para que las personas que lo requieran puedan ser atendidas en la sede de Cruz Roja. Hay que tener en cuenta que la organización humanitaria no solo facilita el acceso a la comida, sino también otros productos necesarios.

«Se están entregando vales para que puedan comprar en el supermercado pero también kits de alimentos e higiene», detallaron las mismas fuentes. Los paquetes incluyen productos de higiene personal y doméstica, y forman parte de un proyecto que está distribuyendo un total de 500 paquetes entre las personas necesitadas de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura.

Hasta la fecha, la institución ha realizado 6.259 entregas de ayuda (cajas alimentos, kits de higiene, medicamentos, material escolar...).

Hay jornadas en las que las primeras personas que se acercan a Cruz Roja hacen cola ya a las seis de la mañana.

La ONG está planteándose una reorganización del servicio, de tal modo que se pueda extender el reparto de los vales de alimentos y de kits de comida e higiene por las tardes, que hasta ahora se dedicaban más a la ayuda en la tramitación de las cartas de derivación de los servicios sociales institucionales.

Y desde ayer todo el almacenaje y la distribución de alimentos se ha trasladado a la terraza Tao, cuya concesión se había extinguido.

Además, la atención ciudadana se ha robustecido estos días ofreciendo información sobre los expedientes de regulación temporal de empleo, proyectos de formación online e incluso un plan de empleo. También se ha reforzado el contacto telefónico con la sociedad, hasta el punto de que se ha puesto en contacto con más de 40.000 usuarios, a los que se les hace un seguimiento de su estado de salud, se les ofrecen recomendaciones sanitarias y se trata de detectar casos de violencia de género y otras vulnerabilidades.

Para atender el incremento de demanda se ha tenido que ampliar el equipo de respuesta de Cruz Roja con muchos voluntarios. «La respuesta del voluntariado ha sido sorprendente», reconocen desde la organización. Solo para atender llamadas se ha pasado de dos a ocho voluntarios. Y en toda la provincia están colaborando 685 personas.

Críticas municipales

La portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Pepa Luzardo, aseguró ayer que «las consecuencias sociales derivadas de la crisis del Covid-19 han sido tremendas y muy rápidas». Sin embargo, criticó que el grupo municipal de gobierno no haya respondido con la misma celeridad. «Las colas a las puertas de Cruz Roja, Cáritas o de las entidades de reparto de alimentos en nuestros barrios se han multiplicado sin que haya reacción por parte del gobierno local de Augusto Hidalgo, que sigue paralizado», criticó la edila, «hay que actuar rápido ante la avalancha de necesidades sociales que se nos viene encima. Ahora más que nunca hay que destinar recursos personales y económicos a contener esta primera oleada de solicitudes de alimentos o de recursos para pagar la luz, el agua o necesidades esenciales». Por eso anunció la petición de celebración de un pleno extraordinario, la semana que viene, para analizar qué se ha hecho, fiscalizar la acción del gobierno y exponer las propuestas de toda la oposición, «ante la resistencia mostrada por PSOE, Podemos y NC a celebrar un pleno».