Comienza el arreglo del muro de la calle Teide

La actuación que ejecutan de forma conjunta Urbanismo y Servicios Públicos en el barrio de San Nicolás consiste en el relleno de la ladera, la construcción de un nuevo muro y el arreglo de la calle afectada.

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ

El Ayuntamiento ha comenzado los trabajos de reparación del muro de la calle Teide, en el barrio de San Nicolás, que se vio afectado por el deslizamiento de tierra registrado el pasado 21 de junio y que provocó el hundimiento de esa vía del risco capitalino, lo que obligó al desalojo de los vecinos residentes en las viviendas ubicadas en los números 7 y 9 de la misma.

Los trabajos, que comenzaron el día 18, se ejecutan de forma conjunta entre las área de Urbanismo y Servicios Públicos del Consistorio de la capital grancanaria, como confirmó este lunes el concejal de Urbanismo, Javier Doreste.

La actuación -una obra de emergencia- tiene como objetivo afianzar la ladera en la que se produjo el corrimiento de tierra antes de comenzar los trabajos de construcción de un nuevo muro y la posterior reparación del hundimiento que se registró en la calle Teide. Así, Doreste señala que «lo primero que vamos a hacer es rellenar» esa ladera «porque se vació, después hacer el muro y arreglar la calle».

Apunta que «el relleno» de la zona afectada «se va a hacer con cemento proyectado» con el propósito de «afianzar la ladera», y que posteriormente habrá que analizar «si con eso es suficiente». Aunque parece convencido de que «van a tener que hacer una pequeña estructura para aguantar la calle y después hacer el muro». En cualquier caso, aclara que «la estructura será poca cosa».

En cuanto a la reparación de los daños registrados en la calle Teide tras el descalce de tierra, afirma que es una actuación que «le toca a Vías y Obras» y es partidario de que se actúe en el conjunto de la vía «porque no te vale la pena hacer solo un tramo».

Aunque Doreste expone que cuando se trata de «una obra de emergencia nunca digo cuándo termina, porque siempre pueden surgir otras cosas», sí que calcula que los trabajos ya en marcha no excederán «más de dos o tres meses».