Retirada de un vehículo en un barranco. / Policía local

La capital retira 634 coches abandonados de las calles

La mayoría de los vehículos chatarra son quitados de las calles por los propietarios o cedidos a la Policía Local para que lo haga por su cuenta

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

Pueden pasar meses, incluso más tiempo en algunos barrios, hasta que un vehículo que ha sido abandonado sea retirado de la calle. La tramitación para quitar un coche en desuso es larga pero irrefrenable. Fruto de la actividad de la Unidad de Mediación y Convivencia (UMEC) de la Policía Local, en los seis primeros meses del año en curso han sido quitados de las calles de Las Palmas de Gran Canaria un total de 634 vehículos.

No todos desaparecen por la acción de la grúa municipal. Pero desde la Policía Local sí explican que todos reflejan el trabajo de los diez agentes que conforman la UMEC, más otros dos que actúan de manera específica en el control de los vehículos que se abandonan en la ciudad.

De los 634, la grúa municipal solo recuperó 82 (un 13%). Todos estos vehículos suelen salir de las calles de una forma más rápida que lo que es habitual porque presentan algún peligro para la ciudadanía. «Si los coches presentan algún elemento cortante que suponga un peligro para los vecinos, si tienen las ventanas rotas y se pueden meter los niños o si pierden aceite, se retiran rápido», explicó el oficial de la UMEC, Alejandro Díaz.

En estos casos, los vehículos son llevados al depósito municipal que gestiona Sagulpa. Y es entonces cuando se inicia el procedimiento previo a la destrucción del automóvil.

A la chatarra

Otro grupo pequeño, compuesto por 49 coches, fue retirado por la grúa de la recuperadora de chatarra. Estos casos se deben a dos motivos diferentes: por un lado, que concluyó el seguimiento que los policías hacen de los coches abandonados y el procedimiento finaliza, con lo que el vehículo es retirado y llevado a la chatarra para su destrucción; el segundo caso es que los agentes pudieron localizar al titular, quien cede el vehículo a la Policía Local para que se deshaga de él.

La mayoría de los coches abandonados que son retirados de la vía pública conforman un grupo de 465 unidades. Se trata de automóviles que finalmente desaparecen porque los propietarios han visto las pegatinas con que se identifican los coches que son objetos de la declaración de abandono o se ha podido contactar con ellos y deciden quitarlos por sus propios medios ya que cuando los agentes dan con los titulares, les informan de la forma en que pueden deshacerse de los vehículos.

Junto a los 634 retirados en la primera mitad del año hay que contabilizar otros 179 que han sido localizados ya por los agentes de la UMEC y cuya tramitación está pendiente de finalizar.

Con estos números, la previsión de aquí a fines del presente año es que la cifra esté próxima a la que se alcanzó en 2021, cuando la estadística llegó a un total de 1.386 automóviles.

Protocolo específico

La Policía Local tiene establecido un protocolo de actuación que comienza tras detectarse el abandono de un coche en la calle o en un terreno público, ya sea por parte de un agente o a través de un aviso vecinal.

Se considera que el coche está en situación de abandono cuando lleva un mes en la vía pública sin cambiar de posición.

Desde aquí hay dos vías: una rápida y otra más lenta. La primera pasa por localizar al titular, al que se le ofrece la cesión del vehículo al Ayuntamiento y su posterior traslado a la recuperadora de chatarras.

En caso de no localizar al titular, el procedimiento se demora mucho más. Aunque se trata de notificar al propietario de su obligación de retirar el vehículo, muchas veces esta medida no fructifica y aunque se señala el vehículo con un documento específico, el automóvil permanece en el mismo sitio.

Ante la imposibilidad de contactar con el propietario, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria publica un anuncio de notificación en el Boletín Oficial del Estado en el que se da un plazo de un mes para retirarlo. De no hacerse así, la Policía Local trata el vehículo como si fuera un residuo sólido y lo retira sin derecho a indemnización.

Lo que ocurre es que la Policía Local espera a tener un número importante de vehículos abandonados para incluirlos en la misma notificación en el Boletín Oficial del Estado. Eso es lo que hace que se alargue tanto el proceso, que puede tardar cuatro meses.

Dos agentes actúan con un coche abandonado. / C7

Multas de hasta 2.000 euros por la ley de residuos

Dejar un coche abandonado en la vía pública puede conllevar una multa de hasta 2.000 euros en aplicación de la ley de residuos ya que cuando se declara el abandono, el automóvil pasa a considerarse como chatarra.

La Policía también investiga si el vehículo tiene seguro o ha pasado la Inspección Técnica de Vehículos (ITV). Los coches en estado de abandono que no tengan seguro pueden ser sancionados con 800 euros, mientas que por carecer de la ITV, la multa asciende a 200 euros.

Sin embargo, lo habitual es que no se denuncien los coches abandonados por estos dos conceptos, con lo que la multa se queda en la aplicación de la ley de residuos. En todo caso, la mayor parte de los casos acaba sin sanción ya que los vehículos se retiran.

El oficial de la Unidad de Mediación y Convivencia de la Policía Local, Alejandro Díaz, indicó que los entornos de los polígonos industriales y las zonas del extrarradio son los puntos donde más abandonos de vehículos hay.