Los vecinos piden al Ayuntamiento que mejore la salida del barrio. / COBER

El barrio de La Montañeta denuncia su abandono

Los vecinos piden respuesta municipal al hundimiento de la vía principal, el exceso de velocidad y la falta de servicios

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

«El abandono que ha habido últimamente es que no lo entiendo, y con un concejal en el barrio», se queja Carmen Sosa, vicepresidenta de la asociación de vecinos La Montañeta que representa a los residentes en el núcleo del mismo nombre de la capital grancanaria, que alude a la falta de respuesta municipal a los problemas de una zona en la que reside un edil del grupo de gobierno. «Para los impuestos sí que estamos», critica.

La salida del barrio a la antigua bajada de Marzagán es uno de los caballos de batalla de quienes viven en un entorno que «está a cinco minutos de la ciudad» pero que reconocen «está dejado de la mano de Dios».

Urbanización a medias

Así, explican que la urbanización de esta zona de salida de La Montañeta que acometió la promotora de un grupo de viviendas que quedó «parada por la crisis de 2012», no se completó y ahora la visibilidad es escasa para los vehículos pero también pone en riesgo la integridad de los peatones.

Y es que señalan que ha quedado pendiente parte de un muro cuya estabilidad les preocupa y que desconocen «a quién pertenece su arreglo», un paso de cebra que no lleva a ninguna acera o «la poca visibilidad» para coches y peatones pues no se efectuó «el retranqueo» que algunos como Tomás Sosa, integrante de la asociación de vecinos, entiende que debió acometerse en el final de la calle Isla de La Graciosa, la vía que cruza el barrio.

Hundimiento de la carretera

Precisamente el estado que presenta esta carretera es otra de las quejas de unos residentes que aseguran llevan años dando cuenta por escrito al Ayuntamiento «de su hundimiento» y que también han comunicado directamente a los responsables municipales cuando han acudido a visitar el barrio.

«Todo el Ayuntamiento lo sabe, porque ha estado el alcalde, Augusto Hidalgo; ha estado la concejala de Servicios Públicos, Inmaculada Medina; y el concejal del Distrito, Prisco Navarro», explica Tomás Sosa.

«Mandaron meter una culebra para ver si era un problema de humedad de Emalsa, pero Inmaculada Medina nos dijo que se hicieron pruebas y que se descartó que el hundimiento de la vía se debiera a eso. Y ahí se paró todo y no se ha hecho nada», indica.

Filtraciones

Sin embargo, la presidenta de la asociación vecinal de La Montañeta, Maribel Hoyos, está convencida de que la humedad es la causa del problema que presenta la vía, especialmente en la zona cercana al centro de menores que se sitúa en el barrio, y que también ha dañado viviendas. «Muchas casas tienen filtraciones», afirma.

Carmen Sosa corrobora que «el agua se está metiendo en las casas», además de recordar que hay viviendas en el barrio «que están sin conectar al alcantarillado».

Los residentes piden más servicios y mantenimiento. / Cober

Pedro Espino es vecino de toda la vida de La Montañeta y destaca que además del hundimiento, la carretera presenta importantes baches porque «aquí no se asfalta hace más de 40 años».

Apunta que se trata de una vía muy transitada pues es la salida de los vehículos de los residentes pero también de quienes acuden al centro de menores y a la cercana prisión Las Palmas I (Salto del Negro).

Además, llama la atención sobre el peligro que suponen estos baches, de manera significativa en una zona de la vía que se sitúa sobre «una antigua acequia de regantes» y «ahí se puede hundir un coche».

Aceras y paso de peatones

De igual modo, pide que se dote de aceras la parte de la carretera que carece de ellas, incluida la salida del local social de este núcleo, para el que la asociación de vecinos dice que también ha reclamado reiteradamente, «desde hace un montón de años», la colocación de un paso de peatones que garantice la seguridad de quienes acuden a él para realizar actividades, y entre los que se incluyen menores.

Exceso de velocidad

La velocidad que los vehículos que utilizan la calle Isla de La Graciosa alcanzan es otra de las preocupaciones vecinales y señalan que así se lo transmitieron al alcalde en el recorrido que hizo por la zona en noviembre pasado.

«Nos dijeron que iban a pintar señales de limitación de tráfico en el suelo, pero no lo han hecho y en todo el barrio no hay ni una señal ni un disco que limite la velocidad, y es una locura» dice Pedro Espino.

Carmen Sosa añade que al concejal del Distrito «se le explicó este problema en el local social» y se le solicitó la colocación de elementos disuasorios en la vía como lomos de asno.

«Lo único que se está haciendo es arreglar un muro frente a donde vive el concejal», dice Pedro Espino al relatar las muchas carencias que tiene un barrio que no duda en señalar que « está abandonado total».

Sin mantenimiento

La falta de mantenimiento de La Montañeta es otra de sus reclamaciones. «No vemos los servicios de limpieza», indica. Además, lamenta el estado de las zonas ajardinadas. «Esto es tercermundista», apostilla Tomás Sosa.

Por último, los vecinos ponen como ejemplo del descuido que sufren el cierre del parque infantil que se produjo con la pandemia. Dicen que se retiraron sus elementos porque estaban estropeados «y nos dijeron que iban a poner aparatos biosaludables». Pero a día de hoy es un espacio vacío que permanece sin uso.