Los vecinos están satisfechos con la actuacion de mejora. / cober

Almatriche Bajo estrena marquesinas

Los vecinos acogen con satisfacción la instalación por parte del Cabildo de unos elementos que reclaman hace años. Pero siguen demandando al Ayuntamiento aceras en la GC-310

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

«Esto es como si me hubieran regalado una muñequita de trapo el día de Reyes». Así de contenta reconocía sentirse este jueves Cecilia Suárez, una vecina de Almatriche Bajo que, a punto de cumplir 88 años y con problemas de movilidad, veía materializarse una demanda histórica de quienes viven en este barrio: unas marquesinas en las que poder esperar la guagua con seguridad y sin preocuparse de la previsión meteorológica.

« Antes la lluvia era una pesadilla y ahora nos hace un favor», comenta Fernando Miguel Mico, portavoz de la plataforma vecinal Almatriche Bajo, en alusión a que las cuatro gotas que caían por la mañana y que en otro momento habrían sido un problema para quienes esperaban en las dos paradas de guagua de la entrada al barrio, ya que no reunían condiciones. «Solo había un banco inmundo», afirma.

«Esto era un charquerío», corrobora Sonia Delgado, integrante también de este colectivo ciudadano creado hace dos años, que camina de la mano de la asociación de vecinos Princesa Texeida-Almatriche Bajo para reivindicar mejoras para un barrio que se siente «de tercera».

Nuevos pasos de peatones, una de las antiguas paradas y el cartel que pide aceras en la GC-310. / Cober / C7

«Esperábamos a la intemperie y esto era un barrizal. No teníamos donde guarecernos», añade al cobijo de una de las dos marquesinas que ha instalado el Cabildo en una actuación que ha ido acompañada de otras mejoras.

En concreto, la creación de un tramo de acera en lo que antes era tierra y de un camino de acceso a ambas paradas, además de la instalación de pasos de peatones, bandas sonoras reductoras de velocidad, nueva señalización, un muro y alumbrado led.

Nueva protesta por las aceras

A eso se suma el asfaltado de esa parte de la vía, apunta Fernando Miguel Mico, quien destaca que «el Cabildo ha cumplido» con el compromiso que Miguel Ángel Pérez del Pino adquirió con ellos en el plazo previsto de dos meses, porque ayer solo quedaban por rematar detalles de la señalética y las guaguas ya hacían uso de las nuevas paradas.

Martín Quintana, presidente de la asociación de vecinos del barrio, también valora esta mejora pero recuerda que van a seguir luchando por su principal demanda, la de tener aceras en la carretera general, la GC-310. Por eso preparan para septiembre una marcha de protesta en la vía.

«Ahora la pelota está en el tejado del Ayuntamiento», dice Fernando Miguel Mico al señalar que debe actuar en una vía que «en 2007 le cedió el Cabildo» y suma «cuatro atropellos mortales».

«Tenía que haber estado hecho hace años», comenta de las marquesinas Jesús Alonso, que ha vivido sus 56 años en Almatriche. «Ahora, a ver si Augusto Hidalgo se espabila», dice de las aceras.

«Esperemos que el Ayuntamiento continúe, porque las aceras son muy importantes», reitera Miguel Santana, vecino de este barrio «hace 47 años».