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El presidente de la asociación de vecinos Artemi, Antonio Marrero, posa junto a la obra. C7

Acelerón a la calle histórica de San Juan

La asociación de vecinos Artemi reclama celeridad para las obras que se desarrollan en Real de San Juan por las consecuencias que tiene su cierre

Javier Darriba

Las Palmas de Gran Canaria

Miércoles, 30 de agosto 2023, 23:06

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La calle que, desde el punto de vista histórico, fue siempre el acceso principal al barrio de San Juan amaneció el pasado lunes 21 cerrada. Ninguno de los residentes que ascienden al risco por esta vereda estrecha que conduce a la ermita se habían enterado de que iban a vallar la entrada, dejando un pequeño acceso peatonal por la plaza de La Portadilla; y mucho menos, que las guaguas de la línea 54 no pueden entrar al barrio por aquí. Ni siquiera la asociación de vecinos Artemi fue informada para que pudiera advertir a los residentes. «Las formas no han sido las apropiadas, no se comunica a la asociación para una difusión de la actuación», expone el colectivo.

«Estamos a favor de cualquier intervención que suponga una mejora urbana y paisajística del entorno de nuestro barrio», señaló la asociación Artemi en un comunicado, en el que también solicita a la alcaldesa, Carolina Darias, y a los técnicos municipales «que presten la atención necesaria para que la obra se ejecute lo antes posible y restaurar la vía para su uso normal».

Argelia González vivió más de veinte años en el barrio. Ahora sigue visitando sus calles para encontrarse con sus amistades. Y es una de las afectadas por el corte de la vía. «Es una pena porque la guagua no puede subir y ya hay muchas personas mayores que no pueden salir a dar una vuelta porque las piernas no les dan», detalla.

Otra perspectiva del tramo de calle en obras.
Otra perspectiva del tramo de calle en obras. C7

El presidente de la asociación de vecinos, Antonio Marrero, pudo informarse, tras mucho indagar, que la obra que se está ejecutando es la de la construcción de una plataforma única mixta que compartirán peatones y vehículos.

«Es un trayecto de 800 o 900 metros de largo, pero no se informó a los vecinos, cerraron la calle y se acabó», denuncia el representante vecinal, quien advierte que en la misma calle, un poco más arriba, se produjo una rotura de una tubería de Emalsa, que fue reparada pero que dejó la calle con algunos socavones cuyo arreglo no llama la atención del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.

Los problemas a los que se enfrentan los vecinos se agudizan cuando se tiene un negocio a pie de la misma calle. La tienda Víveres Fayna lleva 38 años funcionando y en pocas ocasiones se ha visto en una como ésta. El cierre de la calle desde el Paseo de San José hace que muchos proveedores no puedan llevarle la mercancía. Al otro lado del mostrador, José Francisco Hernández lamenta que no pueda recibir las garrafas de agua ya que los camiones de grandes dimensiones no pueden entrar y maniobrar en una calle estrecha para girar y volver a salir.

José Francisco Hernández, en el estanco.
José Francisco Hernández, en el estanco. C7

Para el resto del producto que la tienda pone a la venta, este comerciante ha llegado a un acuerdo con otro establecimiento, situado más arriba, para que le depositen allí todo el material. «Luego subo en mi coche y lo cargo para traerlo hasta aquí», explica.

A estas molestias hay que añadir los problemas de seguridad que pueden provocarse en esta parte del barrio ante una emergencia sanitaria o un incendio, por poner solo dos ejemplos que deja sobre la mesa Antonio Marrero. «Lo fácil, en caso de emergencia, es entrar por la parte de bajo, pero ahora está cerrada», incide el presidente de la asociación de vecinos Artemi, quien recuerda que la velocidad de respuesta ante una emergencia, que resulta fundamental, puede verse comprometida ahora.

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