Una serpiente real de California junto a un lagarto gigante de Gran Canaria regurgitado. / LIFE LAMPROPELTIS

El 99% de los lagartos gigantes desaparece donde hay serpientes

Un estudio prueba que el reptil endémico «está casi extinguido» donde viven culebras, que reducen al 20% las lisas y al 50% los perenquenes

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

El lagarto gigante de Gran Canaria ( Gallotia stehlini) «está casi extinguido en las zonas de la isla invadidas por la serpiente real de California ya que desaparece el 99% de los individuos» de este reptil endémico allí donde la culebra invasora ha constituido un núcleo de población.

Así lo recoge un artículo científico sobre el impacto que la introducción de la especie Lampropeltis californiae está teniendo en los reptiles endémicos que los investigadores Julien C. Piquet y Marta López Darias han publicado en el último número de la revista Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences.

El trabajo de los dos investigadores del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IPNA-CSIC) ha evaluado cuantitativamente el impacto de la serpiente real de California sobre las poblaciones de los tres únicos reptiles endémicos de la isla.

El estudio cifra en más de un 80% la disminución del número de las lisas de Gran Canaria ( Chalcides sexlineatus) y en el 50% la reducción de ejemplares del perenquén de Boettger ( Tarentola boettgeri) allí donde se instalan las culebras invasoras.

«Los resultados no dejan lugar a dudas sobre las devastadoras consecuencias que la culebra real de California está teniendo sobre la frágil biodiversidad de la isla», explica el IPNA-CSIC en una nota que resume el trabajo científico publicado.

«Las serpientes se alimentan de estos reptiles endémicos hasta prácticamente exterminarlos del medio natural de Gran Canaria», concluye el estudio reseñado por la revista Nature con el título 'Fuga de serpientes: los reptiles importados engullen los lagartos de una isla'.

«Las cifras ponen sobre la mesa el grave impacto ecológico que causa esta culebra invasora y cuyas consecuencias, de no atajarse su expansión, serán irreversibles y traerán aparejados otros problemas», señalan Piquet y López-Darias.

Los tres reptiles amenazados desempeñan un papel ecológico fundamental en la naturaleza de las islas porque algunos de ellos son claves en la reproducción de las plantas y todos controlan el equilibrio demográfico de los invertebrados. «Su desaparición de los ecosistemas de Gran Canaria provocará un desajuste, de forma similar a los fallos que provoca la avería de una pieza en un motor», advierten.

Los investigadores proponen fortalecer las medidas de control para contener la expansión de la culebra en Gran Canaria y el control de fronteras y del trasiego de especies y mercancías entre islas para evitar su paso a otros territorios.

Durante este año el programa de control de la serpiente real ha eliminado del medio natural de la isla 2.643 ejemplares, frente a los 1.990 de 2020.