La plazoleta de San Blas hace unos días. La obra ya está más avanzada. / Arcadio suárez

Ingenio sufre para ponerse bonito

El casco está patas arriba. Así lleva desde hace más de un año, pero el Ayuntamiento dice que ya falta menos, que las obras acabarán en 2020 y que habrá merecido la pena. Para verlo y para vivirlo

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Ingenio

Dice un conocido refrán que a quien quiere celeste, que le cueste. Los vecinos y los comercios de una parte del casco de Ingenio se lo grabaron a fuego hace meses. Solo así sobrellevan con estoicismo que las obras que han tenido sus calles patas arriba durante más de un año redundarán al final en su bienestar. El entorno norte de la iglesia no solo quedará mejor para verlo, sino también para vivirlo. Esa es la tesis que defiende el Ayuntamiento, desde cuyo gobierno han pedido varias veces disculpas por las molestias que se hayan podido causar.

Por lo pronto, y a pesar de los pesares, ya les queda menos. La concejal de Urbanismo, Planificación Estratégica y Patrimonio, Victoria Santana, prevé que las obras concluyan en diciembre, por lo que esta parte del casco estrenará el 2021 con nuevo 'look'. El proyecto le cambiará la estampa a la plazoleta de San Blas, donde está la escultura La Caladora, pero también rehabilitará las calles Arcediano López Cabeza, Chantre Espino Juárez, la De La Rueda, la de Marte, la del Cedro y un tramo de la calle Antonia Sebastiana Espino Sánchez. El grueso de los operarios actuaba días atrás en la plazoleta y en Arcediano López. La adjudicataria de los trabajos es Conipsa SA.

Las obras han contemplado el soterramiento de la red de baja tensión, el soterramiento de la red de alumbrado público, una nueva red de abasto según las necesidades, la instalación de una red de pluviales y otra de riego, la colocación de adoquines, nuevo mobiliario urbano, ajardinamiento, el tratamiento de fachadas y nueva señalética. También se dotará a las vías de una especie de guía podotáctil para discapacitados visuales.

Tramo de la calle Chantre Espino Juárez. / Arcadio suárez

Es más que un lavado de cara que supone una inversión de 697.000 euros correspondientes a dos anualidades del Fondo de Desarrollo Económico de Canarias (Fdcan). Empezaron en agosto de 2019 y estaba previsto que culminasen a los 4 meses. Así se lo comunicaron también a los vecinos, pero diversas complicaciones han retrasado la obra un año más de lo previsto.

La concejal explica que no ha sido fácil porque se ha trabajado casi a demanda de los residentes. «Son viviendas muy antiguas y cada una de ellas tiene una necesidad diferente, y nunca antes se había actuado de esta manera tan profunda para terminar con muchos problemas provocados por instalaciones de saneamiento y abasto que estas casas arrastran desde hace años». Por ejemplo, se han visto en la necesidad de practicar zanjas de hasta dos metros y medio de profundidad para hacer un enganche.

Obras en la calle Arcediano López. A día de hoy ya están más avanzadas. / Arcadio suárez

Por lo pronto, vecinos y comerciantes están deseando que acaben. Se quejan de que se ha improvisado mucho. «En esta calle (se refiere a Chantre Espino) ya tenían un tramo hecho y ahora dicen que lo vuelven a levantar». Les preocupa que les quiten el único contenedor de basura, soterrado, de la zona, el que estaba en la plazoleta de San Blas, y tampoco tienen claro que limiten tanto el tráfico por el casco sin haber garantizado antes unos aparcamientos.