Imagen correspondiente a la bajada al fondo de la Sima de bomberos del Consorcio en 2020. / C7

La excavación de la Sima de Jinámar en busca de republicanos, más cerca

Inspectores del Cabildo bajarán este mes al fondo del tubo volcánico buscando restos que apunten dónde empezar a vaciar la fosa común

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

Los inspectores de Patrimonio Histórico del Cabildo Xavier Velasco y José Guillén bajarán durante la última semana de mayo hasta el fondo de la Sima de Jinámar, en Telde, en busca de posibles restos en superficie de las personas que fueron arrojadas al interior de esta grieta de origen volcánico utilizada como fosa común durante la represión practicada contra los republicanos durante la Guerra Civil.

Lo harán con especialistas del Consorcio Insular de Emergencias para recorrer el fondo de esta chimenea y determinar qué áreas de la Sima reúnen las mejores condiciones para realizar un sondeo arqueológico en los siguientes meses y empezar así a rescatar del olvido los cuerpos e identidades que esconde este Sitio Histórico.

Con unos 80 metros de profundidad, la Sima de Jinámar «puede ser la fosa común más complicada para la recuperación de restos humanos que hay en España», comenta Xavier Velasco. Los procesos erosivos naturales en el interior del tubo y la voladura parcial hecha en los años 40 para sepultar las huellas de los crímenes franquistas contribuyen a que así sea.

Un bombero del Consorcio de Emergencias en el fondo de la Sima durante su bajada hace dos años. / C7

Su próxima bajada es « un desafío personal por las implicaciones que tiene para la memoria histórica» de Gran Canaria, señala, y se repetirá en una segunda ocasión si la primera tuviera complicaciones o resultase insuficiente. Evaluar la técnica arqueológica a utilizar en el sondeo posterior y fijar las condiciones de seguridad de esos trabajos son los objetivos concretos del descenso de los dos técnicos de Patrimonio Histórico.

Las bajadas precedentes

Sobre la posibilidad de encontrar vestigios humanos a simple vista durante el recorrido que los inspectores harán por el fondo, una rampa de unos 45 metros de profundidad, y por un saliente situado a unos 20 metros de la boca, Velasco se limita a decir que «está por ver» y cita los precedentes orales y oficiales.

En los años 70 se hablaba de una docena de esqueletos a la vista y el último descenso, antes del hecho por bomberos del Consorcio para preparar el de los técnicos, lo realizó la UCO de la Guardia Civil en busca de los cuerpos de los menores desaparecidos Yeremi Vargas y Sara Morales. No los hallaron y los pocos restos que encontraron permanecen en el Museo Canario.

También en el Museo Canario se conservan los restos de al menos cinco personas rescatados de la Sima de Jinámar en diferentes momentos, incluyendo un cráneo con un orificio de disparo en la cabeza. No han podido ser identificados, pese a que se logró extraer el ADN, por falta de familiares con los que ser comparados.

Placa situada junto a la boca de la Sima de Jinámar explicando la historia de este tubo volcánico. / C7

La tradición oral

La tradición oral basada en los testimonios verbales de las familias sobre las purgas de la represión franquista habla de unas cien personas arrojadas a este tubo, sobre todo vecinos de Las Palmas de Gran Canaria y Telde en las sacas practicadas ente marzo y abril de 1937.

Para bajar al fondo los dos inspectores de Patrimonio Histórico del Cabildo, cada uno acompañado de un bombero, han recibido formación específica y han superado varios reconocimientos médicos que los convierten en aptos para estos trabajos verticales, explica Coralia Herrera, técnico en prevención del Consorcio de Emergencias.

El equipo de apoyo que participará en el descenso y que, entre otras tareas, les llevará las herramientas y utensilios que precisan, está formado por seis personas y estará duplicado en tierra por si surgiera una emergencia, detalla.

Trabajos en vertical

Desde el año 2016, el Consorcio coordina con Patrimonio Histórico los trabajos en altura relacionados con yacimientos prehispánicos dentro de una colaboración que se ha extendido a los preparativos para bajar a la Sima de Jinámar y que tiene vocación de continuidad para otros trabajos.

El descenso, y la posterior subida, incluye un tramo volado de 15 metros de altura. / C7

Antes que los inspectores bajará al fondo del tubo volcánico un grupo de bomberos especializado en trabajos en vertical, encabezado por el cabo Ismael Pitti, que instalará las líneas de anclaje de las cuerdas y medirá la concentración de gases en el interior de la Sima.

Luego ayudarán a los inspectores en su descenso y en la posterior subida, que incluyen u n tramo volado y completamente vertical de 15 metros de altura. En principio, comenta, la previsión es que permanezcan en el fondo de la cavidad entre 30 y 60 minutos.

Asociaciones de memoria histórica

Velasco y Guillén mantendrán reuniones con las asociaciones de memoria histórica de la isla tras su descenso al fondo de la Sima de Jinámar, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1996, «para contrastar y poner en común».