Panorámica desde Acusa Verde del Roque Bentayga y el Roque Nublo, incluida en el atlas visual. / C7

La cumbre protegida por la Unesco abre el atlas visual de la toponimia

La Fedac ofrece en la Carta Etnográfica de su web la primera fase del trabajo para reflejar todas las denominaciones sobre fotografías

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

La Carta Etnográfica de Gran Canaria ha incorporado una primera fase del atlas visual de la toponimia etnográfica del medio rural, la de las cumbres que forman parte del Paisaje Cultural de Risco Caído y las Montañas Sagradas, que abarca en parte Tejeda, Artenara y las zonas altas de Gáldar y Agaete.

La primera fase del atlas visual que la Fundación para la Etnografía y el Desarrollo de la Artesanía Canaria (Fedac) se propone hacer en sucesivas campañas está disponible gratuitamente en una nueva pestaña de la Carta Etnográfica colgada en la página web www.fedac.org.

Fotografías panorámicas que sitúan sobre el terreno cada denominación incluida, fichas explicativas de qué es y qué significa cada nombre, mapas y otros recursos divulgativos sobre el patrimonio toponímico de las cumbres integran la nueva oferta divulgativa de la Fedac, particularmente interesante para senderistas y practicantes de actividades en la naturaleza, profesionales y aficionados a la toponimia tradicional.

Panorámica de Tamadaba y Barranco Hondo tomada desde Risco Caído. / C7

Elaborada por el geógrafo Orlando Torres y por Antonio Domínguez, esta primera fase del Atlas Visual de la Toponimia Etnográfica en el medio rural diluye a golpe de fotografía las dudas sobre la ubicación exacta de degolladas, datas, lomos, cuestas y otros accidentes del terreno, aclara los errores de localización de hoyas, montañas, riscos y morros y corrige las distintas grafías de antropónimos de pasos, cuevas y cañadas, entre otros muchos ejemplos.

«El 80% del trabajo fue de campo», explicó Orlando Torres en la presentación de la nueva oferta de la Fedac. «No fue tanto investigación como reflejar de forma fidedigna lo ya recogido por la cartografía» en una imagen clara y comparativa, comentó sobre los objetivos del atlas visual, que no pudo completar la toponimia del territorio que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en la categoría de Paisaje Cultural.

El trabajo, que tiene vocación de continuidad, «habla de usos del territorio que hoy se han perdido», comentó Francisco Mireles, técnico de la Fedac, y lo hace a través de topónimos como Lomo La Cebada y Llano del Trigo. Pero también de formaciones vegetales desaparecidas o no, como Montaña Laurel; de repartos de tierras; y de nombres propios asociados a la tierra y que ya pocos recuerdan.

Panorámica del Barranco de Lugarejos y Tamadaba desde La Solana. / C7

El Atlas Visual de la Toponimia « incorpora patrimonio intangible» y al mismo tiempo «rescata la memoria oral de nuestros mayores» con fotografías y textos de calidad, subrayó Mireles sobre esta herramienta.

La Fedac se propuso esta ingente tarea durante el confinamiento por la pandemia, en su apuesta por la divulgación de contenidos en internet, ante la evidencia de discrepancias de distinto tipo entre los mapas antiguos que conserva el Cabildo y los militares.

Minerva Alonso, la presidente de la Fedac y consejera de Artesanía del Cabildo, confirmó que este trabajo tendrá continuidad en las cumbres, en principio para completar el territorio declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, sin descartar la cobertura de otras zonas de cumbre y del interior de la isla.