La situación del entorno de la cala del Pirata es indignante y también entraña un riesgo para sus usuarios. / Arcadio suárez

La costa de la vergüenza en el epicentro del turismo de la isla

La zona de la playa del Águila y el Pirata está en un estado lamentable, abandonada y es un peligro para los usuarios

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO San Bartolomé de Tirajana

Barandillas oxidadas y amarradas con cabos, alcantarillas sin tapa, el piso destrozado, suciedad, luminarias inservibles, laderas casi derruidas y protegidas por vallas de plástico, zonas precintadas a las que acceden los bañistas, carencia en los servicios de vigilancia, seguridad y limpieza, una plaga de ratas y cucarachas... Estas son algunas de las penosas circunstancias que tienen que padecer a diario los usuarios de la costa que comprende la playa del Águila con la del Pirata, en San Bartolomé de Tirajana, el epicentro del turismo regional y que es presa de la desidia política para vergüenza de todos.

«Es triste que tengamos que sufrir este abandono en pleno sur de Gran Canaria. A mí me da pena y vergüenza que vengan locales y turistas a la isla y tengan que ver estas playas abandonadas desde hace años, que no puedan dejar sus bolsos en la arena del Águila porque las ratas vienen a buscar comida y que se expongan a un grave peligro si transitan por el paseo de acceso al Pirata que se está cayendo. Es triste que tenga que pasar algo grave para que las autoridades actúen», denunciaba Carmen Delgado, una usuaria de esta zona que cada año pasa los meses de verano en unos apartamentos cercanos con el resto de su familia.

Arcadio Suárez

Tanto esta bañista como los cientos de personas que visitan esta zona del epicentro turístico de la isla, deben de padecer el abandono institucional que sufre este enclave del sur desde hace muchos años. En 2018 el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana se comprometió a invertir 800.000 euros junto al Gobierno de Canarias en rehabilitar estas calas de San Agustín, pero tres años después y con nuevos responsables políticos, esta dantesca situación no es que siga igual, sino que ha empeorado porque el abandono es más evidente.

«Decenas de ratas»

Los vecinos de la zona no solo se quejan de la deprimente imagen que ofrecen estas playas, sino también de las plagas de ratas y cucarachas que son «la guinda del pastel», sostiene Eladia Santiago. Ella va a diario con su familia a la playa del Águila y está «cansada» de no poder estar tranquila en la arena «ya que estamos siempre pendientes de las ratas que salen de los locales abandonados que hay en el complejo hotelero en primera línea. Es triste pero cierto y por más que avisamos al Ayuntamiento, aquí nadie hace nada», se lamenta.

Arcadio Suárez

La seguridad está también en entredicho. El trayecto que une las dos playas es una trampa con un firme destrozado, las vallas rotas o remendadas con otras de plástico, el firme a punto de ceder a la costa, sin iluminación, suciedad y lleno de hierros oxidados. «Es lamentable, debería caérsele la cara de vergüenza a los que mandan y que se tiran la piedra unos a otros pero no hacen nada», denunció Carmen Delgado.

arcadio suárez

Henríquez argumenta trabas burocráticas

El concejal del área, Samuel Henríquez, dijo a este periódico que «la imagen bochornosa del proyecto del Águila y El Pirata» ya la denunciaron «en la legislatura anterior y por ese motivo nos pusimos a gestionar los recursos para su rehabilitación», explicó. Detalló que en 2019 consiguieron los 800.000 euros necesarios «pero luego la Dirección General de Infraestructura Turística nos dijo que había que separar el proyecto en dos». En mayo «se revisaron los proyectos y un técnico solicitó cambios y mejoras antes de darle registro, por lo que esperamos enviarlos a la Consejería en la primera semana de agosto», añadió. «A partir de aquí, dependerá de la licitación del Gobierno de Canarias, a no ser, que realicen algún otro requerimiento».