El nuncio del Papa en España, Bernardito Cleopas, inauguró este martes el Centro Social de la Vega de San José. / EFE

Cáritas abre dos nuevos centros en la capital grancanaria

La emergencia habitacional en la isla obliga a ofrecer mayor asistencia

EFE Las Palmas de Gran Canaria

Cáritas Diocesana de Canarias gestiona un nuevo centro social en el cono sur de Las Palmas de Gran Canaria para responder a la «emergencia habitacional» que registra esta ciudad, un recurso que también tratará de prevenir desahucios de familias y al que se sumará otro en el barrio de Jinámar el 25 de octubre.

Así lo ha explicado el director y la secretaria general de Cáritas Diocesana de Canarias, Gonzalo Marrero y Caya Suárez, en la inauguración de este centro, habilitado en la antigua sede de un seminario, un acto al que ha asistido el nuncio del papa en España, Bernardito Cleopas, quien ha subrayado que «la asistencia a los más necesitados es una de las prioridades» del papa Francisco.

«La Iglesia practica esa ayuda, no como una intromisión, sino como parte de su fe y su misión. Cáritas es obra de la Iglesia, completa el deber de la caridad. Creemos que donde hay caridad y amor, Dios está ahí», ha manifestado el representante del papa en España, quien ha estimado que «por más justa que sea una sociedad, siempre será necesario el servicio del amor porque el sufrimiento, la soledad y la necesidad material y de acogida siempre estarán presente en unos o en otros, de una manera o de otra».

El centro social de la Vega de San José, con 18 plazas y una de emergencia para familias en situación de exclusión social, da cobijo a personas sin hogar, a quienes se ofrece un acompañamiento dirigido a la recuperación de su autonomía. Además, facilita un servicio de familia-vivienda para aquellas unidades de convivencia que sufran exclusión residencial, con el que se persigue evitar su desestructuración social, ha explicado Suárez.

Para personas con problemas más crónicos, como son los de salud mental o adicciones asociados a la pobreza, Cáritas gestiona en Las Palmas de Gran Canaria otros centros de baja exigencia en los que se ofrecen cuidados nocturnos, como aseo y cama, a sus usuarios. A ellos se sumará uno más en Jinámar que abrirá el 25 de octubre, tendrá 24 plazas, permanecerá abierto todo el día y estará dirigido a personas sin hogar.

Cleopas ha aludido a los estragos sociales que ha causado la pandemia de la covid-19, una realidad que en Canarias se ha visto agravada por la necesidad de acoger a los miles de inmigrantes que han recalado en los últimos años en la región y, más recientemente, por las consecuencias de la erupción del volcán de La Palma, a cuyas víctimas ha reiterado la «simpatía y solidaridad» del papa Francisco.

El obispo de la Diócesis de Canarias, José Mazuelos, ha destacado el impacto que le causó, a su llegada a las islas, la compleja realidad social que encontró: la derivada de la covid-19 y del repunte migratorio.

Siguiendo «el magisterio del papa Francisco» y con el apoyo decidido de las distintas instituciones canarias, Mazuelos optó «por estar con los últimos, los más pobres», de ahí que pidiera por carta, junto al obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez, «que no se abandonara a los inmigrantes y que esto no se convirtiera en la Lampedusa del sur de Europa», además de buscar respuestas como las que ofrece el centro inaugurado este martes.

El director de Cáritas Diocesana de Canarias, Gonzalo Marrero, ha recordado que en 2020, con un presupuesto de siete millones de euros, una plantilla de 143 trabajadores y el apoyo de 1.247 voluntarios, los 145 grupos de los 21 arciprestazgos de la provincia de Las Palmas atendieron a 45.331 personas (lo que supuso ayudar a un 83 % más de hogares que en 2019, al pasarse de los 7.995 a los 14.623).

El perfil prevalente de los usuarios de los servicios de Cáritas en esta provincia oriental fue el representado por una mujer española de 40 años y más, con estudios primarios finalizados, desempleada, sin ingresos, con menores a cargo y sin vivienda propia, ha referido.