Propuesta del Cabildo para la insalación de parques eólicos marinos en las aguas del este de la isla. / C7

El Cabildo quiere los parques eólicos marinos entre Gando y Pozo Izquierdo para que no se vean desde el Sur

El Estado no valora el impacto paisajístico al seleccionar hasta 388 kilómetros cuadrados de la costa este para la instalación de turbinas

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

El Cabildo ha reclamado al Ministerio de Transición Ecológica que reduzca la superficie en la que va a proponer que se permita la implantación de parques eólicos marinos a la suficiente para acoger la potencia que el Gobierno de Canarias baraja que esté instalada en el año 2027, entre 150 y 200 MW, «desafectando aquellas zonas con alta incidencia visual y paisajística» en las playas turísticas del Sur.

Así figura en sus alegaciones al Plan de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM) de Canarias que tramita el Ministerio, documento que concentra en tres polígonos marinos localizados a lo largo de la costa este las áreas en las que sería posible instalar parques eólicos. Entre todos suman una superficie de 388 kilómetros cuadrados entre las centrales de Jinámar y Juan Grande, aproximadamente.

El Cabildo echa en falta que el POEM no valore el impacto visual y paisajístico que tendrían desde la orilla los aerogeneradores que se instalen y destaca que el mayor de esos polígonos se encuentra a menos de tres kilómetros de la costa y en paralelo a la mayor área de playas de San Bartolomé de Tirajana, frente a espacios como las Dunas de Maspalomas y las playas de San Agustín y El Inglés.

Vista de las Dunas de Maspalomas y del horizonte marino donde se verían los aerogeneradores desde estas playas. / C7

Colocar allí los parques eólicos «traería como consecuencia una transformación del frente marítimo y costero perceptible desde la zona turística, con una alta incidencia visual y paisajística tanto diurna como nocturna», alega sobre la selección de zonas aptas para la eólica marina que hace el POEM, basada en variables como la profundidad, el tráfico marítimo, la intensidad del viento, las servidumbres del aeropuerto y la existencia de espacios protegidos y reservados a la acuicultura o a ejercicios militares aéreos.

«Tal alteración del paisaje costero pudiera traer consecuencias imprevisibles frente al turismo», por lo que la corporación insular exige limitar la implantación de parques eólicos «a las zonas no visibles desde la zona turística litoral del Sur, y en especial desde las playas más transitadas turísticamente».

La implantación de un numero considerable de aerogeneradores podría acarrear, «en el peor de los casos, una pérdida de valor añadido de los espacios costeros señalados, con el consiguiente traslado de parte de la demanda turística hacia destinos emergentes», agrega el Cabildo.

Para evitar ese impacto en las vistas del horizonte, propone al Ministerio priorizar la implantación de los aerogeneradores en la zona comprendida entre la península de Gando y Pozo Izquierdo, a una profundidad de entre 500 y 1.000 metros, siguiendo las conclusiones de un estudio propio sobre la incidencia visual y paisajística de los parques eólicos desde la costa que recomienda limitar la ocupación a una parte del tercer polígono que propone el POEM.

Más en concreto, el Cabildo estima que para alcanzar una penetración eólica marina en aguas de Gran Canaria de entre 150 y 200 MW, a razón de 3 a 4 MW por kilómetro cuadrado sería preciso la ocupación de una superficie de entre 40 y 65 kilómetros cuadrados.

Polígonos marinos propuestos (verde) por el Ministerio para implantación de energía eólica en Gran Canaria. / C7

Por eso propone ocupar inicialmente la parte de ese polígono que identifica como zona prioritaria para reducir el impacto paisajístico, una vez esté colmatada, extender progresivamente la superficie hacia las piezas adyacentes que identificada como zonas de expansión A y B, evitando en todo caso la ocupación de la zona de exclusión que recoge su estudio.

El área en la que propone concentrar los parques ocupa 140 kilómetros cuadrados, suficientes, destaca, para garantizar la implantación prevista hasta 2027, la fecha en la que el POEM deberá revisarse.

Equilibrio entre energía y turismo

«No solo es deseable, sino posible, el equilibrio entre la implantación eólica renovable y la reducción del impacto visual y paisajístico que tales instalaciones tendrían en el arco sureste insular», alega el Cabildo, que defiende la necesidad de que «el modelo energético sostenible conviva en equilibrio con el actual modelo turístico, alterando, en la menor medida posible, las visuales marinas perceptibles desde las zonas turísticas».