Los bomberos de Gran Canaria formarán a sus mandos en Francia

Instalaciones con edificios reales y galerías de gas inexistentes en España permitirán una formación de la mayor calidad

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

El Consorcio de Emergencias de Gran Canaria formará en Marsella a sus casi 40 mandos intermedios en el nuevo Sistema de Gestión Operativa y Mando (GOM) que se implantará en España, un sistema de dirección y coordinación de operaciones que Francia ya ha instaurado e imparte en su centro formativo de referencia, explicó el presidente del Consorcio , Pedro Justo Brito.

Así, los cabos de Gran Canaria acudirán en grupos de diez a la École Nationale Supérieure des Officiers de Sapeurs-Pompiers (ENSOP), donde además cuentan con instructores que hablan español. El primer grupo ya realizó el curso en mayo y, tras la valoración de los asistentes, el ente ha decidido enviar al resto de responsables a partir de septiembre, una apuesta por la formación a la que el Consorcio de Emergencias destinará 30.000 euros.

El sistema actual es el tradicional «Incident Command System» de origen americano que Francia ha adaptado al territorio europeo. La Escuela Nacional de Protección Civil del Ministerio del Interior español y la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB) han firmado un convenio con el centro de formativo francés para facilitar la instrucción de los bomberos españoles en Marsella, cuyo manual ya ha sido igualmente convalidado dado que el objetivo final es implantarlo en España. De hecho, ha comenzado con módulos formativos dirigidos a los mandos superiores.

Ante la necesidad del formar a sus mandos intermedios, el Consorcio de Gran Canaria se suma a los cuerpos nacionales que han decidido enviar a su personal a Francia para avanzar cuanto antes en la transición al nuevo sistema, un proceso que abarcará los próximos años, explica el gerente, Emilio Duch. 

Simulacros en instalaciones reales

Alberto Barrio y Javier Montero, dos de los mandos que acudieron a Francia en mayo, resaltan que llama mucho la atención las instalaciones reales con las que cuenta el complejo, ya sea para afrontar un incendio en una cuarta planta o en un vehículo de mercancías peligrosas, con lo que consiguen prácticas «lo más reales posibles dentro de que son simulacros», una posibilidad que no está disponible en España, donde hay elementos aislados, pero no todo un «barrio». 

De hecho, cuenta con un campo técnico de 25 hectáreas con seis sectores que contienen una vivienda unifamiliar, una torre de vivienda de cuatro plantas, un conjunto urbano de varios edificios, con hotel, comercios y casas, dos carreteras de doble sentido y vehículos de desguace para quemar y cortar, además de 65 vehículos de intervención, contenedores para las combustiones 'flashover', explosiones de humo y galería de humos para entrenamiento con equipos de respiración autómata.

Este curso teórico-práctico de una semana de duración no solo instruye en la toma de decisión y anticipación en el manejo de una incidencia, sino que propicia la coordinación con otros cuerpos para poder integrarse bajo un mismo operativo debido a una situación excepcional y de gran envergadura.

Los supuestos

Los asistentes afrontaron fuegos en vivienda en sótano, garaje, planta baja, primera, segunda y cuarta planta, además de una fuga de gas, un accidente de circulación con turismos y otro con materias peligrosas. Cada ejercicio emplea un vehículo de primer mando, autobomba, autoescalera, vehículo de rescate y ambulancia, de manera que gestionan hasta cuatro vehículos con sus correspondientes dotaciones.

El objetivo es la adquisición de destrezas para la dirección y coordinación de emergencias, resolver situaciones reales de extinción y salvamento, coordinarse con el resto de servicios y dar adecuado relevo ante la incorporación de un superior jerárquico al operativo. 

Para ello hay que recabar información sobre la evolución del incidente, servicios movilizados, evaluar necesidades operativas, así como opciones a tenor de los medios a su cargo, además de ordenar las operaciones, controlar la evolución de las acciones, sectorización y coordinación con otros mandos y, finalmente, análisis tras su resolución para incorporar las lecciones aprendidas a próximas situaciones.