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Dispositivo de fuerzas de seguridad locales, emergencias y bomberos en la playa de Ajuy este jueves por la noche. Lucas Quesada de Saá
«Esta vez no pudimos hacer nada por salvar una vida» en las Cuevas de Ajuy
Fuerteventura

«Esta vez no pudimos hacer nada por salvar una vida» en las Cuevas de Ajuy

Socorrismo ·

Tres meses después del rescate de una turista con final feliz, los vecinos de Ajuy salieron en chalana a por una mujer que cayó al mar. Las Cuevas de Ajuy, que reciben a diario miles de visitantes y que están situadas en la mar del norte de Fuerteventura, carecen de dispositivos de socorrismo

Viernes, 28 de junio 2024, 13:39

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Con la chalanilla con la que salen a pescar los fines de semana, con esa misma, dos vecinos y un bombero reflotaron el cuerpo de una turista que cayó al mar en las Cuevas de Ajuy este jueves por la tarde. Hace tres meses, el rescate de otra visitante terminó con un final menos trágico tras dos horas flotando en la oscuridad en medio de un temporal de olas de tres a seis metros que la empujaban contra los riscos.

El mar de Ajuy, en el municipio de Pájara, no son aguas amigas en ninguna época. Tampoco en verano. Lo explica Lucas Quesada de Saá, que también participó en el rescate de la joven turista del temporal de marzo: «La mar está de verano, pero tiene un poco de fuerza».

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Ese puntito de fuerza aún no se apreciaba cuando los cuatros turistas de origen británico visitaron las Cuevas de Ajuy y terminaron sentándose en la zona de El Muellito, por donde a mediados del siglo XX se embarcaba la piedra de cal rumbo a otras islas. Es el mismo lugar que eligió Michael para hacerle la foto a Andrea el atardecer del 30 de marzo, aunque en medio de un mar embravecido que se la acabó llevando durante dos horas al frío y oscuro abrazo de las olas, que se han tatuado en los brazos con una sola palabra: Fuerte.

«La ola entró y se llevó a los cuatro sentados en El Muellito»

A una mar del norte de Fuerteventura como Ajuy no hay que dejarla de mirar, tampoco en una tarde verano. «La ola entró y se llevó a los cuatro que estaban sentados en El Muellito», describe Lucas Quesada. Tres personas lograron salir del agua nadando hasta los riscos, pero la mujer de 32 años no.

Otro visitante vio todo y salió corriendo para el pueblo en busca de ayuda, de chalecos salvavidas, de los aros naranja de salvamento. De todo eso de lo que carecen las Cuevas de Ajuy.

Cuando las vecinas y los vecinos llegaron corriendo con chalecos salvavidas para botarlos al agua, simplemente no había nada que hacer.

Esperar al jasío

Para el rescate del cuerpo, dos vecinos y un bombero del cercano Ayuntamiento de Tuineje tiraron la chalanilla de la pesca al agua, «pero hasta nosostros tuvimos que esperar al jasío por la fuerza que tiene la mar».

Los cuatros turistas coincidieron en el hotel de Corralejo donde se estaban hospedando y decidieron visitar juntos las Cuevas de Ajuy. Como tantos otros -y cada vez más- cogieron la pista de tierra que lleva a El Jurado y aparcaron el coche sobre las cuevas, es decir no accedieron por el pueblo, de hecho reconocieron que no sabían que existía pueblo, ni que hubiera gente allí cerca.

«Internet te manda por el camino de tierra»

«Es que Internet te manda por el camino de tierra», se quejan los vecinos que reclaman señales de prohibido el acceso por la pista de El Jurado, chalecos salvavidas, aros de socorrismo, lo que sea en la zona de las cuevas. «Hoy mismo [por este viernes] más de mil personas han pasado ya por las cuevas y nadie pone nada para salvar una vida, se acceda a las cuevas por arriba o por el pueblo», se lamenta otro vecino.

En medio de la oscuridad de esa noche de jueves, la chalana casi no dio con el cuerpo. «No había nada que hacer. Cuando llegamos, la niña, porque era prácticamente una niña, una vida, flotaba boca abajo».

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