Autovía de Jandía. / JAVIER MELIÁN / ACFI PRESS

«No veía nada, ni con la luz larga»: crónica de un vuelco en la autovía de Jandía

Hace un mes que Mariola y su hija tuvieron un accidente en el enlace de la carretera FV-1 con la autovía de Jandía. Pide «por favor» más señales e iluminación

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

Mariola empieza por la solicitud al Cabildo de Fuerteventura y luego describe su accidente de tráfico en el enlace de la carretera FV-1 con la autovía de Jandía. «Por favor, a quien tenga las competencias: poner más iluminación, más señales, los medios que sean, para que no se vuelva a repetir. No quiero nada para mí».

Vecina de Morro Jable, ya salió de noche de Puerto del Rosario con el coche el 8 de marzo. «Estaba todo oscuro, nublado. No se veía nada y apenas podía usar la luz larga, para no deslumbrar a los que venían de frente. Venía en tensión todo el rato».

Sobre las 20.00 horas, donde acaba la FV-1 y empieza la autovía dirección Jandía, la oscuridad la confundió y se metió por el carril contrario. «Iba con mi hija de 14 años y sobre la marcha me doy cuenta del error, miro que no viene ningún coche y giro con rapidez». Sin embargo, mientras realiza la maniobra, aparece un vehículo que no puede sortearla, produciéndose el impacto inevitable.

El coche de Mariola, con la ambulancia al fondo, quedó siniestro total. / C7

El coche de Mariola vuelca y cae fuera de la autovía. Desde ese momento, y por espacio de dos horas, no se acuerda de nada. Durante ese tiempo -le contaron cuando se despertó en la ambulancia- los bomberos de Pájara tuvieron que excarcelar a madre e hija que, pese al brutal impacto, no perdieron la vida, al igual que el conductor del otro vehículo. La Policía Local y la Guardia Civil también acudieron esa noche.

Por las heridas, Mariola permaneció cinco días en el Hospital General, de donde salió con la pelvis y tres costillas fracturadas y el brazo derecho con dolores terribles. «No puedo hacer nada, todo me cuesta horrores, todo es un mundo para mí: lavarme los dientes, quitarme la ropa». Ella se lo llevó todo y la hija y el otro conductor, apenas nada.

Es consciente de que cometió un error, pero a partir de su accidente empezó a tropezarse gente que le decía aquello de «a mi también me pasó, aunque tuve la suerte de que no venía ningún otro coche. O un hijo o amigo».

La falta de iluminación del enlace con la autovía es un ejemplo más «del mal estado en general de las carreteras del sur. Ir a la capital es ir en tensión por los hoyos en el asfaltado y otros factores».