Parque de placas fotovoltaicas. / C7

Transición Ecológica 'oirá' al Cabildo en la tramitación de los parques eólicos y solares

La proliferación de proyectos afecta a las dos islas. El Gobierno autorizó un total de 35.000 placas en dos proyectos en los alrededores de Puerto del Rosario

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

El criterio «claro» del Cabildo de Fuerteventura y de Lanzarote, las dos islas más afectadas por la proliferación de parques fotovoltaicos y eólicos, tendrá en cuenta la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias a la hora de seguir autorizándolos, en el marco del actual régimen transitorio de la planificación energética regional. En este primer trimestre de 2022, la Dirección General de Energía ha dado luz verde a dos proyectos solares en torno a Puerto del Rosario que suman un total de 35.000 placas.

«Queremos saber si es realmente necesario continuar con la tramitación de los proyectos energéticos pendientes porque estamos tirando del interés general y si es necesario frenar hasta que tengamos la planificación energética de Canarias terminada», anunció José Antonio Valbuena, consejero de Transición Ecológica. En principio, el responsable regional aclaró que el consejo de gobierno otorga una autorización provisional a estos parques de energías alternativas, «que no significa que es la definitiva» y puso de ejemplo que el Cabildo de Lanzarote ha puesto de manifiesto su parecer sobre algunos proyectos.

Si las dos corporaciones insulares de Fuerteventura y Lanzarote así lo expresaran, «en el sentido de que no es el momento de la penetración de los parques solares y eólicos en tramitación» hasta que esté finalizada la planificación energética, «evidentemente el Gobierno de Canarias los va a atender», reiteró el consejero regional. Valbuena es consciente de que «tenemos un problema importante de tensión territorial centrado en Fuerteventura y Lanzarote», ante el que el Ejecutivo autonómico se compromete a analizar «de manera detenida» los requerimientos de los dos cabildos, habida cuenta de que la urgencia del interés general «puede ser matizada».