José Juan Herrera Martel, concejal capitalino y acusado de un supuesto delito de acoso sexual, en la continuación del juicio. / Javier Melián / Acfi Press

Herrera Martel: «Los mensajes sexuales no eran míos, no es mi estilo»

El concejal capitalino, acusado de un supuesto delito de acoso sexual, niega todo, salvo una relación de amistad con la querellante Yaiza Sotorrío. En la continuación del juicio en el Juzgado de lo Penal número 2, la Fiscalía se ratificó en su petición de cinco meses de cárcel y un año de inhabilitación para cargo o empleo público

CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

José Juan Herrera Martel, concejal del Ayuntamiento capitalino y acusado de un presunto delito de acoso sexual, dejó claro en el juicio que con la querellante Yaiza Sotorrío sólo le unía «una buena amistad, la llevé a casa unas diez o catorce veces, comía allí y descansaba», negando todo lo demás: «el cien por cien de los mensajes no son míos»; los mensajes de índole sexual «no son míos, no es mi estilo»; «no le propuse su despido a nadie»; «no tuve deseo de acosar, ni intimidar sexualmente u ofenderla»; y la propuesta sexual sobre la mesa del despacho es «rotundamente falsa».

La Fiscalía ratificó su petición de cinco meses de cárcel, la prohibición de comunicarse con la extrabajadora durante dos años y la inhabilitación para cargo público por un año para el edil, a lo que también se adhirió la letrada de la acusación particular, Eleida Lanzas Martínez, aunque con una matización.

La extrabajadora municipal Yaiza Sotorrío interpuso la querella criminal el 17 de julio de 2020 por el supuesto delito continuado que tuvo lugar entre enero de 2018 y septiembre de 2019, cuando trabajaba de cargo de confianza del mismo partido que el edil.

Herrera Martel, con Yaiza Sotorrío, en el juicio oral. / Javier Melián / Acfi press

La magistrada Alicia María Buendía había suspendido el 8 de junio la vista oral por la inasistencia del perito de la acusación particular. En la continuación del juicio en el Juzgado de lo Penal número 2 de Arrecife, con sede en Puerto del Rosario, el edil había anunciado que no respondería a las preguntas del fiscal y de la abogada de Yaiza Sotorrío. A su abogado Raúl Miranda, Herrera Martel sí le replicó negando todo, salvo la amistad con la supuesta víctima.

El letrado del concejal apuntó, entre otros argumentos para solicitar la libre absolución, que detrás de la querella de Sotorrío sólo subsiste «su deseo de mantener el puesto de trabajo», en caso de que José Juan Herrera Martel resultara condenado a inhabilitación, puesto que la supuesta víctima es la tercera en la lista del partido y entraía en calidad de concejala.

La controversia pericial

La manipulación o no de los mensajes de Facebook y sobre todo WhatsApp intercambiados entre Yaiza Sotorrio y el concejal José Juan Herrera Martel ocupó ayer una hora y media de la segunda sesión del juicio por acoso sexual en el Juzgado de lo Penal nº 2. La acusación contrató a un perito para que justificara que no se había roto la cadena de custodia y que explicó que había realizado el volcado de los mensajes con un software bajo licencia y con fines forenses. Los peritos de la defensa lo negaron porque, entre otras razones relacionados con la metodología usada, no habían tenido acceso al volcado completo de los mensajes, por lo que no podían afirmar rotundamente que fueran de Herrera.

Al final del juicio, el acusado reiteró su inocencia y aseguró que había «sufrido un linchamiento mediático sin precedentes, con graves consecuencias para mí y que me ha acarreado problemas personales y familiares«. Herrera Martel puso como ejemplo un hijo pequeño con problemas psicológicos «derivados de una actuación inventada«, pidiendo justicia »de una vez por todas ante este sufrimiento innecesario«.