Protesta de los trabajadores del Tres Islas en septiembre pasado. / Javier Melián / Acfi press

El 'no' a la caducidad del hotel Tres islas inicia su recorrido por las instituciones públicas

El Cabildo, en el próximo pleno, debate la demanda de los trabajadores de archivar el expediente de Costas. La misma petición se trasladará al Parlamento de Canarias, el Congresos de los Diputados y el Senado

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

El Cabildo llevará al próximo pleno una moción contra el expediente de caducidad de la concesión del hotel Tres Islas, situado en Corralejo, en el municipio de La Oliva, en dominio público marítimo terrestre. Unas 300 familias dependen de que este establecimiento turístico de la cadena Riu permanezca abierto.

Desde del pacto del Cabildo se cierra filas en torno a los trabajadores y se confirma la voluntad de seguir trabajando firmemente en todo lo que se pueda hacer para paralizar cuanto antes este expediente de caducidad «para dar tranquilidad a todas las familias que dependen del trabajo en el Tres Islas y poder llevar a cabo la modernización y renovación del establecimiento para hacerlo más competitivo». La misma moción contra la caducidad del permiso del hotel, a debatir en el próximo pleno insular, se trasladará también al Parlamento de Canarias, al Congreso de los Diputados y al Senado.

La construcción de ocho suites de lujo en 2007 en la azotea del Tres Islas es el motivo por el que el Ministerio para la Transición Ecológica pone en marcha la caducidad de una concesión que expira en 2037. El Ministerio pidió que se demolieran las nuevas habitaciones de lujo en la azotea por exceso de volumen en 2020, además de imponer una multa de cerca de 15.000 euros que la Riu pagó.

El hotel, inaugurado en 1975, es la única obra en Canarias de Miguel Fisac, Premio Nacional de Arquitectura y es vecino del Oliva Beach, también gestionado por la cadena Riu y cuyo expediente de caducidad de la licencia en Costas se archivó el 18 de agosto pasado, por lo que sus 400 trabajadores respiran tranquilos, a la espera sólo de la licencia de obras de modernización solicitada hace unos tres años.