Vicente Hernández, comisionado y con la lata en la mano, en la apañada del Llano del Sormbrero. / C7

Apañadas, estancias de mariantes y gavias de la costa de Pájara se convierten en investigación y documental

La Dirección General de Patrimonio Cultural documenta las prácticas tradicionales y la memoria colectiva de los ganaderos del mancomún y de los mariantes. La costa es un un territorio con altas señas de identidad gracias al mantenimiento de prácticas tradicionales y la transmisión de conocimientos ancestrales

CANARIAS7 Puerto del Rosario

La Direccion General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias documenta las prácticas tradicionales y la memoria colectiva de la costa de Pájara. La investigación socio-antropológica concluye con un documental sobre las actividades cotidianas de las personas que habitan este entorno.

Probablemente desde la época aborigen, la costa de Pájara haya sido un territorio «con altas señas de identidad» gracias al mantenimiento de prácticas tradicionales y la transmisión de conocimientos ancestrales. La aridez y la escasez de recursos hídricos en este entorno estableció que las personas se relacionaran de una manera mancomunada y sostenible para gestionar todas las posibilidades que ofrecía la costa.

Un ganadero, con la zona de mancomún en frente. / c7

Esta memoria colectiva es documentada por la Dirección General de Patrimonio Cultural con una investigación socio-antropológica y la grabación de un documental sobre las actividades cotidianas de este territorio como el pastoreo, el marisquero, la obtención de sal, la realización de apañadas o la quema de cal, vivencias de casi veinte vecinos y vecinas de la costa de Pájara.

El proyecto 'Lugares de la memoria. La costa de Pájara como territorio para la construcción de la identidad colectiva' surge por la necesidad de conocer la experiencia de vida de las personas que han habitado y transitado por el entorno procomún de la costa de Pájara antes de su privatización y desterritorialización.

«Hay que recuperar estas voces»

Para Nona Perera, directora general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, «no solo hay que recuperar estas voces, sino que la ciudadanía tenga acceso a ellas para conocerlas y sacar provecho identitario de cómo se desarrolla la vida en la costa con los recursos naturales disponibles y el conocimiento y control que alcanzan sus habitantes», especifica.

Restos de la estancia de Las Salinas usada tradicionalmente por los mariantes, después de que una maniobra militar acabara con ella. / c7

El equipo de investigación está conformado por Allende M. Gutiérrez, Antonio J. Cabrera y Mª Elena Gutiérrez y parte de una metodología participativa, en la que personal investigador y comunidad construyen los resultados del estudio en una dinámica permanente de socialización, difusión y puesta en diálogo de los conocimientos generados en el proceso de investigación.

Primacía de las fuentes orales

Para recabar la información, las fuentes documentales han sido importantes pero se han primado las fuentes orales llevando a cabo entrevistas abiertas y semiestructuradas a distintas personas que nacieron y se criaron en este territorio pero que nunca han podido acceder a él completamente, tan sólo a través de la memoria antepasada. Además, la cartografía socio-antropológica ha sido fundamental para que las vecinas y vecinos participantes pudieran recordar con un recorrido por el entorno.

Casa de piedra en la zona de Pájara. / c7

La población de la costa ocupó cuevas, levantó chozas, paredes, gambuesas y corrales con piedra seca, acondicionó fuentes, maretas, gavias, estanques para cuidar y aprovechar las aguas, habilitó sendas y caminos por los que transitar, dieron nombre a cada piedra, ladera, montaña, aprendió a usar las propiedades curativas de las hierbas, a aprovechar los recursos marinos y sobre todo, a adaptarse y relacionarse con el entorno. Al respecto, el equipo de investigación localiza y registra aquellos espacios, bienes y recursos que se usaban por parte de la vecindad de Pájara.

El documento 'Arraigo'

Con el objetivo de posibilitar la reflexión colectiva, la transformación social y la devolución sistemática de los conocimientos a la comunidad, se idea el documental 'Arraigo' realizado por Sirma Castellano, de Pastorcillo Films. De esta forma se rescatan los conocimientos y saberes que albergan las personas mayores que allí habitan y se protege, conserva y reproduce el patrimonio etnográfico isleño.

Vicente Hernández, comisionado. / c7

El pastoreo de ganado manso, la gestión de la suelta de ganado, las actividades de marisqueo, la producción de cal para la exportación y la experiencia de la vida comunitaria en este territorio han sido algunas de las prácticas documentadas. Aunque, sin lugar a dudas, la apañada de cabras en la costa es una de las principales manifestaciones de trabajo colaborativo que se realiza en el territorio, además de la limpieza de las fuentes o el arreglo de paredes, chozas, gambuesas y corrales.

El documental recoge los testimonios de dieciocho personas del municipio de Pájara que durante gran parte de sus vidas ocuparon y disfrutaron de los terrenos comunales. En él se muestran las prácticas tradicionales que llevaban a cabo, las habilidades técnicas que desarrollaron, el conocimiento del territorio y la filosofía de vida que ordenaba los derechos y deberes con respecto al territorio procomún. Además, se pone de manifiesto por primera vez en un documental los numerosos cambios que ha sufrido este territorio, su estado actual y la visión de las personas que lo habitan.