La casona se localiza en la calle principal de La Oliva, muy cerca de la iglesia. / c7

El casino donde bailaba la marquesa de La Oliva se transformará en hotel emblemático

Casa Montelongo se localiza en el centro histórico de la localidad

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

El antiguo casino de La Oliva se transformará en establecimiento alojativo, en la categoría de casa emblemática, bajo el nombre de Casa Montelongo.

Bajo la marca The Suites Worldwide, los promotores de este proyecto de Casa Montelongo tienen como objetivo la recuperación de este inmueble ubicado en el centro de La Oliva casco. El futuro hotel consta de dos unidades alojativas independientes, con salón comedor, cocina, dormitorios, baño y amenities, convirtiéndolo en un alojamiento singular, caracterizado por la exclusividad. «Se trata de disfrutar», explican sus promotores Raúl Ortega Santana y Francisco de Borja Juliá Blanch, «de paisajes naturales, de playas donde es fácil perderse y donde el alojamiento en sí se convierte en uno de los motivos principales del viaje».

El Ayuntamiento de La Oliva ha podido conocer de primera mano este proyecto que mantiene la esencia de la construcción, que es uno de los edificios con más historia de la localidad. Según cuenta el historiador majorero, Pedro Carreño Fuentes, la Casa de Montelongo se sienta en un solar de la antigua calle de la Iglesia que luego fuera la del general Franco en memoria de su visita a La Oliva en la década de los 50, y hoy recibe su nombre de la fuente Tababaire.

Sala de fiesta para la marquesa de La Oliva, Nieves del Castillo

Carreño la descrbe como una casa de «porte elegante y sobrio diseño y amplias salas, y está construida con materiales de la zona, muros anchos a base de piedra, barro y cal». Esta casa es representativa de la arquitectura del siglo XIX. «En la casona se ubica uno de los casinos de La Oliva donde tenían lugar importantes fiestas y que contaba con la protección de la Casa de los Coroneles.

A este salón asistía la marquesa Nieves del Castillo, como invitada de honor. En esas celebraciones eran muy importantes los bailes donde la gente cantaban canciones improvisadas que muchas veces se dirigían a la marquesa, la tradición popular recuerda algunas de esas coplas, aunque la más sonada es la que solían cantarle a su llegada: Que es aquello que relumbra/ en la sala más que el sol, / doña Nieves del Castillo, / hija del Gobernador».