Federación de afectados

La cara alimentación del celíaco

21/03/2018

Una familia con una persona celíaca entre sus miembros puede ver incrementado el gasto en la cesta de la compra en casi 21,42 euros a la semana, lo que supone 1.028 euros al año.

Un año más, la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE) publica el Informe de Precios de 2018 en el que se estudia con carácter semanal, mensual y anual el gasto extra que supone para una persona celíaca seguir la dieta sin gluten.

La federación recuerda, en un comunicado, que el único tratamiento eficaz para esta enfermedad es mantener de por vida una dieta estricta sin gluten y sin transgresiones. Sin embargo, los productos ubicados en la base de la pirámide nutricional, es decir, aquellos que mayor número de raciones se deben ingerir en la dieta, suelen contener gluten. Para realizar el estudio se han tomado cinco marcas comerciales de referencia para cada uno de los 21 productos alimenticios comparados.

El valor económico de los alimentos es significativamente superior en los productos sin gluten, especialmente en las harinas de panificación (0,06 euros y 0,5 euros los 100 gramos, respectivamente) y el pan rallado (0,12 y 1,06 euros), ingredientes que se suelen utilizar de manera frecuente.

Además, 100 gramos de cereales con gluten cuestan 0,54 euros frente a los 0,82 euros de los que no tienen esta proteína; en el caso de las barritas de cereales, 1,24 euros y 3,69 euros, respectivamente; y en las magdalenas (0,35 euros frente a 1,26).

El precio del pan sin gluten en barra es de 0,22 euros los 100 gramos, frente a los 0,96 euros que cuesta el normal; y el de los macarrones es de 0,14 y 0,40 euros, respectivamente. No obstante, al comparar los precios entre el año 2017 y 2018, el estudio constata un ahorro anual en la familia celíaca de 12,2 euros al año.

La enfermedad celiaca (EC) es una enfermedad sistémica inmunomediada, provocada por el gluten y prolaminas relacionadas, en individuos genéticamente susceptibles, y se caracteriza por la presencia de una combinación variable de: manifestaciones clínicas dependientes del gluten, anticuerpos específicos de EC, haplotipos HLA DQ2 o DQ8 y enteropatía. Esta definición fue actualizada por la Sociedad Europea de Gastroenterología Pediátrica, Hepatología y Nutrición en 2012.

La prevalencia estimada en los europeos y sus descendientes es del 1%, siendo más frecuente en las mujeres con una proporción 2:1. Un porcentaje importante de pacientes (75%) están sin diagnosticar debido, en su mayor parte, a que la EC durante años se ha relacionado, exclusivamente, con su forma clásica de presentación clínica. Los síntomas más frecuentes son: pérdida de peso, pérdida de apetito, fatiga, náuseas, vómitos, diarrea, distensión abdominal, pérdida de masa muscular, retraso del crecimiento, alteraciones del carácter (irritabilidad, apatía, introversión, tristeza), dolores abdominales, meteorismo, anemia por déficit de hierro resistentes a tratamiento. Sin embargo, tanto en el niño como en el adulto, los síntomas pueden ser atípicos o estar ausentes, dificultando el diagnóstico.