Alfonso Fernández, responsable del proyecto. / RC

Alfonso Fernández | Director de Marketing y Transformación Digital de Samsung

«La tecnología tiene que estar en el aula, pero siempre bajo el control de un adulto»

El responsable del proyecto Tecnología con Propósito de Samsung que celebra su décimo aniversario, considera que la colaboración con las asociaciones va «mucho más allá del dinero», el objetivo es «cambiar una realidad»

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

El proyecto Tecnología con Propósito de Samsung ha beneficiado a más de 490.000 personas gracias a la inversión de 25 millones de euros en 30 proyectos de los ámbitos de la educación, la cultura, la empleabilidad y la accesibilidad en sus diez años de trayectoria. Su responsable, Alfonso Fernández, señala que el objetivo es crear una sociedad «más justa, inclusiva y responsable» valiéndose de la tecnología.

-¿Qué tipo de apoyo dais desde Samsung a las asociaciones con las que colaboráis? ¿Es un apoyo económico, un patrocinio...?

-Fundamentalmente es un 'win-win' donde vamos mucho más allá del dinero. Hemos pasado del típico patrocinio o actividad de RSC a una acción mucho más activa. Lo importante es cambiar una realidad, y el dinero ayuda, pero sobre todo ayuda la voluntad y el conocimiento. En Samsung tenemos el conocimiento y la tecnología y así llegamos a acuerdos donde sobre todo lo importante es la colaboración en desarrollar proyectos que obviamente tienen un coste por detrás, pero no toda la ayuda es a nivel económico sino sobre todo proyectos que mejoren la calidad de vida. Y damos una visibilidad que de otra forma no sería posible. Ganas de cambiar una realidad.

-¿Tenéis un equipo enfocado solo para este proyecto? ¿Cómo funciona?

-Este proyecto se rige internamente desde el área de marketing porque consideramos que va vinculado a marca. Tiene que traer un impacto positivo en reputación y en cómo la marca aporta y colabora con la sociedad. Es como yo creo que las empresas tienen que competir, de una forma responsable y sostenible en la sociedad. En el departamento de marketing hay un equipo que es el encargado de identificar oportunidades y a partir de ahí desarrollar las diferentes plataformas o desarrollos tecnológicos con un partner externo y en muchos casos con una ONG que nos asesora para testar antes de lanzar en determinados colectivos.

-Durante la presentación de los datos me ha llamado la atención que en estos diez años ha ido cambiando la proporción de la inversión, de más proyectos de educación a otros dirigidos a la empleabilidad.

-Estamos hablando de medias, los cuatro pilares es muy difícil equilibrarlos de forma automática durante todos los años, pero la educación es fundamental, vemos un 37% de inversión, es la base, es el pilar. A veces depende de las oportunidades del corto plazo. Cuando invertimos en ELA, ese año la parte de accesibilidad fue mayor. Son temas puntuales y hay que quedarse con la media de todos los años.

-¿Y cómo se invierte en educación? Pensamos en las tablets del aula, ¿qué hay mas allá?

-La colaboración publico-privada es fundamental. Porque nosotros como conocedores de tecnología somos capaces de aportar 'hardware' y aportar 'software', pero al final los que conocen un sistema educativo son los profesores, instituciones, comunidades autónomas, el Ministerio de Educación... colaboramos muy de la mano para encontrar esa capilaridad. Cuando hablamos de educación hablamos de presencia en colegios de primaria y secundaria de todas las comunidades autónomas, independientemente del signo político que gobierne. Eso implica que tengamos que cerrar acuerdos para no solo digitalizar con tabletas y dispositivos esas aulas, sino de dotarles de competencias digitales a los alumnos pero también a los profesores. Formar a los profesores en esas tecnologías que permitan que puedan enseñar y mejorar las competencias digitales a través de la tecnología como medio.

-Los dispositivos en las aulas ha sido objeto de polémica por las dudas sobre sus beneficios. ¿Cuál es vuestra opinión?

-Estamos totalmente a favor, con un pero: siempre bajo el control estricto de un profesional, de un docente y de una concienciación de cómo esa tecnología se tienen que usar en el hogar. La tecnología es un medio, mejora la vida de las personas pero para ello, y sobre todo en colectivos vulnerables como niños y adolescentes, eso tiene que estar bien guiado. Si eso ocurre, el aprendizaje, las mejoras de competencias están demostradas que crecen exponencialmente.

-¿Cómo va la parte del profesorado? ¿Cómo se adaptan a esta nueva educación?

-Está siendo un éxito, con muchísima voluntad y dedicación. La educación es un ámbito muy sensible porque están formando a los profesionales del mañana. Y no solo profesionalmente sino también en valores. Ha habido una conexión muy importante entre los profesionales, se ha creado una comunidad de Samsung que entre ellos intercambian proyectos e ideas, una vez al año nos reunimos en Madrid con ellos para que se cree ese foro y eso es el éxito. Más allá de la colaboración en dotación y conocimiento, crear esa comunidad que entre ellos mismos retroalimentan esas conexiones.

-Hay gente que no está familiarizada con la tecnología pero esto irá cambiando con el paso de los años. ¿Llegará el momento en el que se naturalice tanto la tecnología en todas las áreas que ya no se necesiten proyectos específicos?

-Posiblemente. Al final la sociedad en sí se está digitalizando. Las nuevas generaciones vienen mucho más con la mentalidad de utilizar la tecnología. Desde un punto de vista de educación, del uso responsable de la tecnología, es algo que siempre va a estar ahí. Como fabricante tenemos que colaborar con la sociedad, los padres, para responsabilizar sobre el uso bueno de la tecnología y evitar esos riesgos. Pero esta es una plataforma viva y evolucionará.

-Algunos beneficiados del proyecto han comentado que la tecnología casi siempre es una palanca, pero a veces ha sido un obstáculo para ellos. ¿Cómo lo salváis? ¿Qué 'feedback' os dan las organizaciones?

-Es fundamental trabajar con consumidores por un lado y instituciones y organizaciones por otro para tener ese 'feedback' en tiempo real. Nosotros desde un punto de vista conceptual podemos pensar que algo funciona pero al final la prueba del algodón nos la dan ellos. Nada mejor que un paciente de ELA o alguien de una fundación para orientarnos sobre lo que va mejor y peor y como corregirlo. Un colectivo con el que estamos especialmente concienciados es con el público senior porque no son nativos digitales, en 2023 veremos como democratizamos el uso de la tecnología y ampliamos conocimientos para que la tecnología sea más humana y más cercana.