David de Castro "Chanquete", fundador del movimiento en España, posa con uno de los nuevos residuos más recogidos en sus salidas al campo: las mascarillas. / ploggin Rrevolution

Este fin de semana, 'plogging'

El movimiento de deportistas que aprovechan sus actividades en la naturaleza para recoger basura crece en España

ARANTXA HERRANZ

Empezó como una actividad personal lanzada por el sueco Erik Ahlström en 2016 y pretende ser un movimiento global que busca afianzarse en España. Hablamos del 'plogging', una actividad en la que se pretende unir la actividad física al aire libre con la recogida de residuos.

La palabra en sí es la unión de dos verbos suecos: 'plocka upp' (recoger) y 'jogga' (trotar), aunque la iniciativa asegura que vale cualquier tipo de actividad al aire libre: desde el mero senderismo, pasando por un paseo por la ciudad o una carrera más intensa. El objetivo es el mismo: recoger todo tipo de residuos que se puedan encontrar en el exterior.

Esta movimiento concienciado con el medioambiente empezó a internacionalizarse en 2018 con ayuda de las redes sociales y fue ahí donde lo conoció David de Castro, fundador en España del movimiento Plogging RRevolution.

Cuando se trasladó de Madrid a Alicante por motivos laborales, cuenta que buscaba una afición para las tardes y los fines de semana que le permitiera conocer gente. «Vi el 'plogging' en redes sociales y me puse a buscar si había algún grupo establecido, porque eso me permitiría compartir mis dos pasiones: estar en contacto con la naturaleza y cuidar el medio ambiente», recuerda. Para su sorpresa, descubrió que no había nada, así que decidió poner en marcha él mismo el proyecto.

De compartir en las redes sociales a fundar un movimiento

De Castro asegura que, como el sueco Ahlström, empezó a practicarlo él solo y a subir vídeos y fotos a sus redes sociales. «Vi que mis amigos lo compartían y que tenía cierto interés. Al final creamos un pequeño grupo para hacer esto más a menudo. Al final este grupo, con el tiempo, se fue ampliando y decidimos institucionalizarlo y que todo aquel que quisiera en España pudiera integrarse en este movimiento».

En este tiempo, el movimiento también ha ido evolucionando. Al principio simplemente se juntaba un grupo de amigos para hacer una jornada de deporte a la vez que recogían la basura que se encontraban. Tras el confinamiento, decidieron tener todo más organizado.

Fue entonces cuando arrancaron hacer eventos en los que pudieran participar empresas que estuvieran interesadas, así como otras instituciones (como ayuntamientos) y centros educativos (colegios y universidades).

De esta forma, el movimiento cuenta ya con varios colaboradores, que dedican parte de su tiempo libre a esta actividad. Se organizan dos tipos de eventos: unos de iniciación y otros más avanzados. En los primeros se explican cuáles son los objetivos y cómo realizar la recogida (evitando objetos muy voluminosos o que pudieran ser peligrosos). Los avanzados son para gente que ya ha participado más veces y que, en muchas ocasiones, más que un paseo busca una actividad más intensa, como carreras.

También para niños

Además, Plogging RRevolution también organiza jornadas para empresas o colegios, adaptando la actividad a las demandas de quienes colaboran con la iniciativa. De Castro asegura que los colegios son un colectivo en el que están especialmente interesados.

«Queremos llegar a las edades más tempranas para que tomen conciencia. No es tanto que quieran salir a hacer deporte y recoger basura, pero sí que tomen ese concepto y que si van a algún sitio de vacaciones, o quieren hacer o hacen ya deporte por sí solos, pueden aprovechar el movimiento», explica Castro.

El gran reto ahora es lograr ser una comunidad más amplia en toda España. Para ello, la organización apuesta por la página web y las redes sociales para fomentar ese sentimiento de pertenencia a una comunidad internacional.

Cabe señalar que en estos momentos el 'plogging' en nuestro país está enfocado en el senderismo y el 'running', pero se amplía a otras acciones como el buceo.

David de Castro y Alice Staffa, los fundadores del movimiento. / Ploggin rRevolution

El movimiento también está aprovechando su actividad para «profesionalizarse» en el sentido de que está recogiendo datos de toda la basura que recogen. Una información que se facilita a la Universidad de Alicante y la Universidad de Elche para hacer estudios de todo aquello que acaba en la naturaleza.

¿Cuáles son, precisamente, esos residuos con los que más se topan quienes hacen 'plogging'? Aunque suelen ser amplios y variados (papel, vidrio, plásticos…), depende mucho de la zona de acción. «En un ambiente de ciudad nos vamos a encontrar sobre todo colillas», detalla David de Castro.

El plástico es el residuo rey

En la costa, quieren hacer un llamamiento a los pescadores sobre las redes e hilos de pesca. «Son muchos los que se quedan enredados en las piedras, pero se sueltan y al final la marea nos los devuelve», detalla. Pero, sin duda, «el rey» ahora mismo en cuanto a residuos es el plástico .«En cualquier forma y de cualquier tamaño. Es desgarrador encontrarlo en cualquier parte. Da igual de donde mires que el plástico está presente», detalla.

En cuanto a las cosas más sorprendentes que se ha encontrado, De Castro menciona tres. El primero, «un vertedero en el Palmeral de Elche». Pese a que está considerado como Patrimonio de la Humanidad, de Castro asegura que paseando por él te puedes encontrar ese vertedero «aunque no lo tengan catalogado como tal», denuncia.

En segundo lugar, asegura que recogieron una motocicleta en el cauce del Río Algar, en Altea. «No sé cómo acabó allí, pero llama la atención todo lo que puede esconder un río», reflexiona.

En tercer lugar, lo que califica como lo más impactante, todo el plástico que se acumula especialmente en las playas.