Borrar
Imagen de archivo del parque energético de La Rábida. Cepsa
Huelva se convertirá en la gran 'refinería' de biocombustibles para aviones del sur de Europa

Huelva se convertirá en la gran 'refinería' de biocombustibles para aviones del sur de Europa

Cepsa y Bio-Oils inician la construcción de la planta que fabricará este producto

Viernes, 23 de febrero 2024, 10:50

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

La desembocadura del Odiel en Huelva es un trasiego de buques metaneros. De un lado, el Atlántico al fondo; al otro un complejo kilométrico de tuberías, tanques y plantas regasificadoras. El Puerto de Huelva es uno de los enclaves de referencia en el suministro de Gas Natural Licuado (GNL) y dentro de unos años quiere convertirse en el gran surtidor de SAF, el combustible renovable para la aviación.

A escasos kilómetros de donde ahora llegan los barcos gaseros, Cepsa y Bio-Oils han puesto la primera piedra de lo que será en 2026 la mayor planta de biocombustibles de segunda generación del sur del Viejo Continente.

«Es el primer gran hito de la estrategia Positive Motion», señaló Maarten Wetselaar, CEO de Cepsa, en la colocación de la primera piedra de esta instalación que se prevé esté completada en 2026. En este año, la llegada de materias primas a este complejo energético de La Rábida en Palos de la Frontera no llegará sólo por el Odiel.

También lo hará por carretera en camiones que transporten aceite de cocina usado o residuos agrarios y forestales para convertirse en combustible. «La disponibilidad de materias primas sostenibles sigue siendo un reto para muchos países», apuntó Pratheepan Karunagaran, director ejecutivo de Apical, compañía que trabaja en el procesamiento de aceites vegetales.

A través de una serie de procesos químicos, los materiales vegetales como cultivos leñosos, residuos agrícolas o desechos de cultivos se convierten en combustibles renovables de segunda generación. «Es importante que no compiten con la industria alimentaria», responden los responsables del proyecto a este periódico.

Primera piedra de la nueva planta de biocombustibles de Cepsa en Huelva.
Primera piedra de la nueva planta de biocombustibles de Cepsa en Huelva. Cepsa

Entre estas materias primas también se encuentra el aceite con el que se fríen los huevos en casa. Una vez procesado, sus moléculas se transforman en hidrocarburos, el aceite se convierte finalmente en carburante. Aproximadamente, apuntan los expertos, de un kilo de aceite usado puede salir cerca de otro kilo de combustibles renovables. «El total neto es de cero. No aumenta el efecto invernadero», explican los responsables de Cepsa.

Este tipo de combustibles se produce a partir de materia orgánica que previamente ha absorbido carbono de la atmósfera. Así, en todo su ciclo de vida, pueden acercarse a las cero emisiones netas. «Aunque mucha gente lo desconoce, cuándo vamos a repostar gasolina o diésel ya hay parte de este aceite convertido en biodiésel o biogasolina», comentan. Y también cuándo se coge un avión.

En la actualidad, la normativa europea exige que los surtidores comunitarios tengan al menos un 11% de biocombustibles y cuando repostan los aviones también lo hacen, pero, en este caso, con SAF (Sustainable Aviation Fuel por sus siglas en inglés) o combustible sostenible de aviación. El porcentaje de estos combustibles renovables en los aviones aún es muy escaso y apenas supera el 1% del total de los carburantes utilizados por el sector.

Ahora mismo si pudiéramos usar el 100% de SAF, la aviación sería sostenible», explicaba hace unos meses a este periódico Teresa Parejo, directora de sostenibilidad de Iberia.

La gran 'biorrefinería'

Sin embargo, ese deseo aún está lejos de convertirse en una realidad. La hoja de ruta de la Unión Europea plasmada en al RefuelUE apunta a que en 2025 se deberá incluir un 2% y esta cifra deberá ascender hasta el 70% en el año 2050, con una parte de biocombustibles y otra de combustibles sintéticos. «Todavía lo hacemos en cantidades pequeñas», afirmó el CEO de Cepsa. «Nos debemos alejar de los combustibles fósiles», advirtió Teresa Ribera, vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

El año pasado, el SAF de esta energética se comenzó a comercializar y ya llega a cinco aeropuertos. «Hoy comienza algo nuevo», añadió Wetselaar. Con 1.200 millones de euros de inversión esperamos «convertir a Andalucía en el hub de moléculas de verde y que España lidere la transición energética».

La nueva planta, que ocupará los terrenos de Cepsa en el Parque Energético de La Rábida, será capaz de elevar la producción de biocombustibles en España hasta 2,5 millones de toneladas anuales. «Haremos carburantes para barcos, coches, camiones…», detalló Wetselaar. «Y también para aviones», apostilló.

Del montante total, esta infraestructura, que no estará disponible hasta 2026, producirá 800.000 toneladas de SAF. «Una cantidad de combustible sostenible de aviación suficiente como para sobrevolar 2.000 veces el planeta», apuntan las previsiones de este proyecto. «Esta cifra será capital para la descarbonización del sector», señaló Ribera.

«Se podrucirá una cantidad suficiente de SAF como para sobrevolar 2.000 veces el planeta: 800.000 toneladas»

Las materias primas que alimentarán este complejo energético evitarán la emisión de 3 millones de toneladas de CO2 anuales, lo que equivale al 4% de las emisiones del transporte por carretera en España. La construcción de esta instalación supondrá la instalación de 590 kilómetros de tuberías (una distancia superior a la que separa las ciudades de Huelva y Madrid) y 1400 kilómetros de cable (casi la distancia entre Huelva y París).

«Este rincón en España cristaliza ese transition away de los combustibles fósiles acordado en la COP28», apuntó la titular de la cartera para la Transición Ecológica. «Lideramos la transición energética de Europa desde el sur, no desde el norte. Tenemos una oportunidad de transformar el mundo desde Andalucía», recalcó Juan Manuel Moreno, presidente de la Junta de Andalucía.

Además de SAF y de diésel renovable (HVO), la planta también producirá biogás, materia prima fundamental para la producción de hidrógeno verde, indispensable para la descarbonización de la industria, como esta misma planta o el parque energético junto al que se construye, o para la producción de fertilizantes.

Adicionalmente, a partir del tratamiento del biogás, se captura otro producto, CO2 biogénico, indispensable para la producción de metanol verde, clave para descarbonizar el transporte marítimo. «El futuro es ahora», celebró Pratheepan Karunagaran, director ejecutivo de Apical.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios