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España, la gran promesa del hidrógeno verde

Madrid y Barcelona acogen dos congresos internacionales para el despliegue de este vector energético

José A. González
JOSÉ A. GONZÁLEZ Madrid

El tren del hidrógeno hace parada este miércoles en España y «no lo vamos a perder», asegura Javier Brey, presidente de la Asociación Española del Hidrógeno (AeH2). Madrid se convierte en la capital europea de este nuevo vector energético con la celebración del Congreso Europeo del Hidrógeno 2022 (EHEC). Mientras, a 600 kilómetros Barcelona acoge la primera Asamblea General del Hidrógeno Verde, organizada por The Green Hydrogen Organisation (gH2).

Dos ágoras que tendrán a este vector energético en el centro del debate. «Hay una apuesta firme para caminar hacia el hidrógeno verde», apunta Brey. España ya ha destinado 1.555 millones de euros en un Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) al que hay que sumar otros 2.800 millones de inversión privada. «Hemos decidido que sea un proyecto clave y donde no vamos a perder el tren», confía Brey.

Un trayecto al que se han sumado la iniciativa privada con numerosos proyectos en marcha. «Conocemos la tecnología, ahora queda ver su aplicación y en eso estamos trabajando», revela el presidente de AeH2. De hecho, un informe de la consultora Wood Mackenzie refrenda estas palabras.

En los tres primeros meses de 2022, el 20% de los proyectos de hidrógeno presentados tienen a España como epicentro

En los tres primeros meses de 2022, el mundo ‘conoció’ 75 nuevos proyectos relacionados con este vector energético. España es la responsable de dos de cada diez de ellos, solo superada por Estados Unidos. Además, casi el 40% de los 5.200 MW en proyectos de hidrógeno que se dieron a conocer en toda Europa hasta el pasado verano se localizan en nuestro país, según datos recabados por el Bank of America.

Esta semana, en el foro madrileño se darán cita más de 750 asistentes de 35 países para «seguir impulsando el uso de las tecnologías del hidrógeno a nivel mundial», desvelan los organizadores del congreso europeo. Tres jornadas de debate «anuncios y noticias» -asegura Brey- con fuerte presencia del Viejo Continente y casi la mitad de fuera de él. «Sobre todo es un evento para seguir trabajando en la aplicación de este vector energético», advierte.

La energía del 2030

Esta edición es la cuarta que se celebra tras las de 2005, 2014 y 2018 y lo hace en plena expansión de la fiebre del hidrógeno. «Es el más antiguo que se celebra en nuestro país», recuerda Brey, y, además, este año contará, entre otras, con la participación en vídeo de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

«Es un movimiento internacional del que uno no puede bajarse», avisa el presidente de la Asociación Española del Hidrógeno. La Estrategia del Hidrógeno de la Unión Europea (UE) contempla invertir en esta tecnología más de 400.000 millones de dólares hasta el año 2030. «Quedan solo ocho años», advierte Brey.

«Vamos a ser capaces de producir hidrógeno para satisfacer toda nuestra demanda y además exportarlo al norte de Europa»

Javier Brey

presidente de la Asociación Española del Hidrógeno

Por su parte, los planes españoles están puestos negro sobre blanco en la Hoja de Ruta del Hidrógeno de 2020. Una apuesta por el hidrógeno que plantea una serie de objetivos nacionales de cara al final de esta década. Entre ellos, alcanzar 4 GW de capacidad de producción.

«Vamos a ser capaces de producir hidrógeno para satisfacer toda nuestra demanda y además exportarlo al norte de Europa», avanza Brey. Un plan construido sobre el hidrógeno verde que usa las energías renovables para su producción. «La tecnología para producirlo la tenemos, ahora queda desarrollar una infraestructura para su despliegue y penetración en la sociedad», advierte.

Este es quizá el principal reto al que se enfrenta la industria y el hidrógeno como alternativa de futuro. «Realmente, ya usamos el hidrógeno», contrapone Brey. En la actualidad, la industria «se consigue a través de combustibles fósiles», explica el presidente de AeH2, «lo que se conoce como hidrógeno gris», apostilla.

Ahora, el adjetivo es ‘verde’, «esta es la apuesta de España», responde Brey. Un nuevo vector que se obtiene por electrólisis, descomposición de las moléculas de agua (H2O) en oxígeno (O2) e hidrógeno (H2), a partir de fuentes renovables.

«Estamos empezando a hablar de la economía del hidrógeno con una producción local, seguridad energética y un combustible alternativo», explica el presidente de AeH2. «Esperamos que en 2030, la industria use 125.000 toneladas de hidrógeno para su funcionamiento».

De momento, la Península Ibérica se asienta como el campo de pruebas de esta nueva energía por su gran potencial para la producción con eólica y solar. «Lo vamos a hacer a gran escala y de forma muy barata», destaca Brey.

Interés que también se refleja en la apuesta empresarial por España y Portugal y por los asistentes al congreso europeo que se celebra en Madrid y que cuenta con el apoyo de la Asociación Europea del Hidrógeno (EHA), Hydrogen Europe (HE), Hydrogen Europe Research, Hydrogen Technology Collaboration Program (IEA Hydrogen TCP), International Association for Hydrogen Energy (IAHE), International Journal de Energía del Hidrógeno (IJHE), Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) y la Comunidad de Madrid.