La noche, el momento más vulnerable para las mujeres que caminan solas. / Óscar chamorro

Un 'google maps' de calles para caminar solas y sin miedo

'Girls in Tech' convoca un encuentro de programadores para desarrollar una aplicación que señale rutas seguras para colectivos vulnerables

A. HERRANZ

La tecnología de Google Maps es capaz de señalar al usuario cuál es el mejor trayecto para ir desde un punto A a un punto B en función de se camina, se circula en bici, en transporte público o privado. Pero lo que aún no te dice es si algunas calles son completamente accesibles para todos los ciudadanos o si son seguras, especialmente para colectivos más vulnerables por cuestión de raza, género u orientación sexual.

Desarrollar una aplicación que llene este hueco que deja abierto herramientas tan omnipresentes como la citada es el reto que se ha marcado 'Girls in Tech', una organización sin ánimo de lucro a nivel mundial y con presencia en nuestro país que busca la educación, y empoderamiento de las mujeres en la tecnología. Para ello ha convocado los próximos días 27 y 28 de mayo en un 'hackaton', esto es, un encuentro de programadores cuyo objetivo es el desarrollo colaborativo de software.

Al igual que existen aplicaciones como Waze, que permite a los conductores saber si hay presencia policial, de radares, obras, baches o cualquier otro incidente en las carreteras, el reto de este encuentro es generar una aplicación en la que sean los propios usuarios quienes alerten de si algunas calles, por sus características o antecedentes, son más o menos seguras para determinados colectivos.

Información colaborativa

«Todas las mujeres hemos tenido miedo al pasar por algunas zonas, especialmente de noche», explica Lucía Manzano, director de la asociación. La idea es que todo el mundo pueda colaborar añadiendo comentarios en función de la peligrosidad de cada punto. «Si alguien ha visto algo raro, un ataque racista o contra el colectivo LGTBI, lo puede comentar y que el resto de las personas puedan saber si pueden ir tranquilas por esos puntos o no», añade.

'Girls in Tech' organiza este tipo de encuentros en todo el mundo. Pero cada delegación local adapta estos 'hackatones' al mercado propio, aunque el fin siempre es social.

En el caso de España, esta es la cuarta edición. La primera fue presencial, las dos siguientes remotas y esta tendrá un formato híbrido, de manera que se podrá asistir presencialmente en Madrid pero también a través de Internet desde cualquier punto.

Para apuntarse hay que hacerlo a través de la página web de la propia asociación en Linkedin. De hecho, por la experiencia de años anteriores, se sabe que hay bastantes participantes de Latinoamérica, por lo que se podrá seguir y participar de forma remota sin ningún problema.

Además de buscar el desarrollo de esta aplicación, el encuentro también sirve para promover el conocimiento de la programación, especialmente entre las mujeres, aunque no es un taller exclusivamente femenino.

Es decir, que no hace falta saber programación para poder participar. La organización se encarga, días antes, de dar unos pequeños talleres introductorios. Quienes quieran participar pueden presentarse en grupo o de forma individual. En este caso, la organización asigna un equipo, lo más interdisciplinar posible; que haya una paridad de hombres y mujeres y de gente con más o menos experiencia y conocimientos técnicos.

Al final del evento hay un equipo ganador (cuyo premio es de mil euros), aunque la organización insiste en que no solo se puntúa el desarrollo de la aplicación, sino también otros aspectos, como ideas que puedan ser innovadoras y formas de presentarlas.

Es decir, que este 'hackaton' intenta cubrir un doble objetivo: no solo desarrollar esta aplicación de las zonas más seguras de las ciudades, sino que nadie se quede atrás en el conocimiento de las herramientas digitales.

Convocatorias anteriores

Con estas bases, es la cuarta vez que 'Girls in Tech' organiza este evento, presentado bajo el lema 'Hackathon for Humanity' en nuestro país. La primera edición se llevó a cabo de la mano de la Fundación Luzón, centrada en personas con ELA (esclerosis lateral amiotrófica).

Sobre aquel trabajo, Lucía Manzano recuerda: «Nos contaron que tenían un problema porque estos enfermos pasan mucho tiempo en su casa y necesitaban conectarse con las redes sociales para tener un poco más de vida social. Pero leían muchas noticias falsas de la enfermedad, lo que les causaba más sufrimiento». Así que hicieron una especie de foro en el que pudieran hablar entre ellos, controlado por personas de la fundación, de manera que no se publicaran 'fake news'. Para ayudar a los participantes a comprender mejor la realidad de los enfermos de ELA, durante el cuentro de programadores, tuvieron la charla de una persona con ELA, que contó sus experiencias.

El segundo año estuvo centrado en desarrollar aplicaciones que pudieran ser de utilidad relacionadas con el Covid-19. El año pasado, y dado que esta pandemia ha supuesto un freno para el avance en la lucha contra otras enfermedades, el objetivo fue crear aplicaciones que pudieran ser de ayuda para las mujeres con cáncer de mama. Este último fue galardonado por la Fundación Telefónica y el Instituto de Empresa.