Dos semanas, 60 kilómetros al día. ¿Te animas a hacer el Camino del Cid en bicicleta? Julia y Gonzalo lo han hecho

Esta pareja aficionada a las dos ruedas completa la ruta que hizo el Campeador entre Vivar y Valencia

Yolanda Veiga
YOLANDA VEIGA

Julia y Gonzalo estaban aún convalecientes en casa a causa del covid. ¿Un viaje en bicicleta? ¿800 kilómetros en catorce días? ¿Que salimos en unos días? «¡Pues claro que sí!». Se acuerdan de decirlo casi a la vez. Ni la fiebre, que aún les daba guerra con unas décimas, ni el cansancio infinito que no les permitía apenas abandonar el sofá les hizo dudar un segundo. Julia Fernández y Gonzalo De las Heras, periodista e infografista de EL CORREO, respectivamente, son unos forofos de las dos ruedas. Dice Gonzalo que no se compra otra bici para hacer esta ruta porque ya no le caben más en el salón, así que se apañará con su 'gravel' y Julia llevará la de montaña.

Cuenta ella que todo iba bien hasta que empezaron a preparar el equipaje. Un pantalón desmontable, dos camisetas, un par de calcetines, chanclas y dos mudas, además de ropa para andar en bici y un minúsculo neceser. Las alforjas de la bici no dejan sitio para más, así que Gonzalo le convence para que deje en casa las zapatillas. «¿Y si tengo frío en los pies, qué?». «Pues chanclas con calcetines». Acepta Julia a regañadientes, prometiendo no sonreírse jamás cuando vea a los extranjeros ataviados así por la ciudad.

Esta pareja completará 800 kilómetros del Camino del Cid Campeador, desde Vivar (Burgos), tras su destierro hasta Valencia, ciudad de la que se convirtió en rey. Deciden arrancar en cuanto el médico les da el alta porque todavía es junio y quieren evitar el calor de los meses de julio y agosto. Pero nada más empezar a pedalear se darán cuenta de que esa previsión (como otras) se viene abajo porque les pilla en ruta la primera gran ola de calor, que no esquivan ni con el madrugón. Ni por esas se apean.

60 kilómetros al día

Desde este domingo y hasta el próximo día 31 de julio EL CORREO publicará cada día el relato de Julia y Gonzalo, etapa por etapa: catorce tramos sobre dos ruedas, lo que hace una media de casi 60 kilómetros en bici al día. Caídas sin trascendencia -«me paro ante una rodera como quien ha visto el diablo», cuenta Julia-; trechos con pendientes del 20% que les hacen sudar la gota gorda; anécdotas de todos los colores, como cuando Gonzalo pierde una chancleta; encuentros inolvidables en el camino, como ese grupo de 'jubiletas' cántabros que también van sobre ruedas aunque a menos ritmo o ese taxista que conoce mejor las intrigas palaciegas del siglo XI que las de 'Juegos de Tronos'; turismo en ruta, pasando por pueblos de esa llamada España vaciada, como Matillas, que hoy solo tiene un centenar de vecinos; y caprichos, claro: «Visitamos el monasterio de San Pedro de Cardeña y compramos en la tienda monacal pastas de almendras, en lugar de las barritas de carbohidratos que siempre llevamos. Y más adelante nos avituallamos con el chorizo de Mariángeles», relata Gonzalo.

La ruta que han completado Julia y Gonzalo, además de una bonita aventura, puede servir de guía a todos esos amantes de la bicicleta que busquen un plan ambicioso para hacer por España. ¿Qué tal seguir a dos ruedas los pasos del Cid Campeador?