adrián astorgano

Cuidado con la grasa que se acumula en la cintura

Los expertos alertan de que conlleva muchos más riesgos que la que se deposita en caderas y muslos

Isabel Ibáñez
ISABEL IBÁÑEZ

Solemos estar pendientes de si nuestro Índice de Masa Corporal (IMC) –relación entre peso y talla– se encuentra dentro de los parámetros aceptables para controlar el sobrepeso. Pero además de a esto, deberíamos estar atentos a dónde se localiza nuestro exceso de grasa, pues dependiendo de dónde se concentre podemos estar expuestos a mayores riesgos. Atendiendo a ello, nos encontramos con dos clases de cuerpos: los de tipo 'manzana', que acumulan la grasa en el abdomen, y los de tipo 'pera', aquellos que la almacenan en glúteos y muslos. El primero suele corresponder más a los hombres, de ahí que este tipo de obesidad se llame androide, y el segundo se encuentra más entre las mujeres, por eso se llama obesidad ginoide. Los médicos advierten de que un cuerpo 'manzana', el barrigudo, debería ponernos más en alerta, ya que conlleva mayor riesgo de sufrir diversos tipos de enfermedades que el de 'pera', con cintura más estrecha y volumen a partir de glúteos y caderas.

Así lo atestigua Giuseppe Russolillo, presidente de la Academia Española de Nutrición y Dietética: «Estamos hablando, en el caso de los hombres, de que la barriga supere un perímetro de 102 centímetros, y en el de las mujeres, uno mayor a los 88 centímetros. Pues bien, el cuerpo de 'manzana' conlleva muchos más riesgos porque no es lo mismo que la grasa esté más repartida que concentrada en esa zona». De hecho, existen cuerpos muy delgados con este problema, hombres muy flacos con la denominada barriga 'cervecera' –aunque este tipo de cinturón de grasa no esté provocado por la ingesta de esta bebida, sino por una mala dieta en general–. Está comprobado que la obesidad de 'manzana' conlleva mayor riesgo de padecer afecciones como diabetes del tipo 2 y enfermedades coronarias, además de aumentar los niveles de colesterol, insulina, glucosa y presión arterial, según un estudio de la Universidad de Harvard publicado en el 'Journal of the American Medical Association' en 2017 en el que participaron más de 400.000 personas. Este aumento del peligro se produce en ambos sexos, pero es mucho mayor, según las investigaciones, cuando es la mujer la que tiene cuerpo de 'manzana'.

«La buena noticia –anuncia Russolillo– es que la grasa acumulada en la barriga es mucho más movilizable que la que se reparte entre los glúteos, cadera y muslos, de donde resulta mucho más difícil de eliminar porque está ahí almacenada, se cree, como depósito para atender al gasto durante la lactancia. La barriga, en cambio, es mucho más sencilla de quitar con dieta y algo de ejercicio».

Grasa al corazón

¿Y por qué es tan peligrosa la barriga? «Además de que porque la grasa que se acumula ahí aprieta órganos como el hígado, el bazo, el páncreas, los riñones y el sistema digestivo –señala el nutricionista–, porque son zonas altamente vascularizadas y esa grasa que tenemos ahí, al liberarse llega antes al corazón, y es mucho más fácil que se taponen las venitas o arterias con una placa; no es lo mismo tener unas venas grasientas en las piernas que tenerlas en las vísceras, cerca del corazón, y desde las piernas da tiempo a que la grasa se diluya más. No es lo mismo movilizar la grasa desde las extremidades que al lado de las vísceras, cerca del corazón, a donde puede llegar más deprisa».

Russolillo alerta aquí sobre una posible pérdida rápida de peso: «Podría ser peligrosa, pues esa grasa solidificada hay que quemarla y los adipocitos que se van liberando pasan a la sangre; entonces, si es un cuerpo 'manzana', están muy cerca de órganos como el corazón, y si pierdes 15 kilos en un mes, es mucha cantidad de ácidos grasos vertidos al torrente sanguíneo para llevarlos al hígado». Por ello, recomienda que la pérdida de peso sea paulatina, lenta, a razón de unos 3 o 4 kilos al mes, «porque los adipositos no se esfuman, es grasa que se libera y que hay que quemar. Cuando llevas tocino a casa, ves la carne y ves el tocino, separados. Y no se elimina fácil. Lo mejor es hacer una dieta para sacarla poco a poco del organismo y acudir al nutricionista para no liberar mucha cantidad de grasa a la sangre en poco tiempo. No quitemos 20 kilos en un mes».

El tener o no barriga depende de la alimentación, del estilo de vida y de cada persona y su predisposición genética. Aunque hay alimentos como los dulces y el alcohol que tienden a generar cuerpos 'manzana', «porque se deposita más rápidamente la grasa a partir de los azúcares». En cuanto al ejercicio, hay que tener mucho cuidado, alerta Russolillo, «y realizar un estudio personalizado sobre los movimientos que se pueden hacer, no olvidemos que hablamos de personas obesas o con sobrepeso». Eso sí, caminar 45 minutos al día es perfecto.