Leo Harlem encarna a un abuelo en 'A todo tren', la última película de Santiago Segura.

Entrevista a Leo Harlem «Costará hacer humor con el covid con lo que ha pasado»

Santiago Segura ha vuelto a recurrir al humorista leonés para su última película. «Prefiero el contacto con el público, pero en el cine también me lo paso bien»

BORJA OLAIZOLA

Leo Harlem es uno de los protagonistas de 'A todo tren', la película con la que Santiago Segura aspira a sacar del coma al maltrecho sector del cine español este verano. Después de haberse ganado el favor del público con sus monólogos, el humorista leonés ha intensificado en los últimos años su coqueteo con el séptimo arte sin perder de vista sus orígenes.

- 'A todo tren' es ya su novena película, lleva camino de labrarse toda una carrera cinematográfica.

- Bueno, no hacemos un cine de altísimo nivel, más bien comedias y cosas ligeras, pero si me siguen llamando será que no lo hago del todo mal. Es un trabajo distinto al que hago en teatros o televisiones, pero es muy bonito. Son muchas horas, aunque ya se sabe que al final en el cine te pagan por esperar.

- ¿Le ha resultado difícil asumir el papel de abuelo?

- Ya tengo 58 años y hasta hace no mucho a esa edad lo normal era ser abuelo. Ahora todo se va alargando y te encuentras con padres primerizos de mi edad.

- Es su cuarto trabajo con Santiago Segura. ¿Hay química entre los dos?

- Empecé con él haciendo un pequeño cameo junto a Chiquito de la Calzada en la última de la saga de Torrente y me ha seguido llamando. Tenemos muy buena relación porque compartimos aficiones como el cine clásico o la música y, además, he aprendido mucho trabajando a su lado.

- Le gusta el cine clásico, ¿algún género en particular?

- Todos. Soy fan de las comedias de Wilder o de Lubitsch, me veo westerns clásicos de John Ford, películas de suspense... El cine es una de mis principales aficiones. Tengo la casa llena de películas porque yo soy de los que todavía compran DVD's.

- Hace cine, teatro, televisión, radio... ¿Dónde se siente más cómodo?

- Lo que más me gusta es el teatro por lo que tiene de contacto con el público. La televisión y el cine requieren más preparación, todo está mucho más medido. No hay nada comparable a sentir la respuesta del público cuando logras arrancar las primeras carcajadas. La radio también me gusta por lo que tiene de directo y porque, además, es un medio que no depende tanto de la tecnología.

PRUEBAS Y PRUEBAS:

  • Con los palillos incrustados en la nariz. Aunque por edad (58) le correspondería estar vacunado, Leo Harlem aún no ha recibido ningún antiviral porque pasó la enfermedad y está inmunizado. «Tuve suerte, fui asintomático y ahora tengo un montón de anticuerpos». El humorista, eso sí, se ha tenido que hacer un sinfín de pruebas por razones de trabajo. «Diría que me han hecho más de cien, es como si llevase los palillos incrustados en la nariz».

- ¿Como ha vivido el confinamiento?

- Sinceramente hasta me ha venido bien porque llevaba un ritmo de trabajo muy frenético. Esos meses me ayudaron a centrarme y a poner en orden cosas que tenía pendientes. Afortunadamente, yo he tenido la radio y otras cosas que me han permitido llevarlo bien, no como otros compañeros que las han pasado canutas.

- ¿Es de los que se han enganchado a series o les ha dado por aprender a hacer pan?

- De hacer pan sé un poco porque trabajé de panadero entre los 16 y los 28 años. Y tampoco soy muy de series aunque procuro estar al corriente. Si me dicen que hay una buena la compro porque en casa no tengo plataforma digital. Eso sí, me gustan las de pocos episodios porque cuando oigo hablar de series de ocho temporadas tengo la impresión de que te abducen.

- Mascarillas, vacunas, confinamiento... Lo que se ha vivido en estos meses daría para unos cuantos monólogos.

- Es cierto, pero la pandemia se ha llevado tantas vidas y ha causado tanto sufrimiento que va a costar que se haga humor con ella. Yo, al menos, no lo estoy haciendo. Solo espero que pronto se convierta en un recuerdo.

- ¿Cuál es su plan ideal de vacaciones?

- El problema es que me gusta todo: la montaña, la playa, el pueblo... Lo que más valoro es la tranquilidad y los planes sencillos, eso de ir al bar de un pueblo y tomarte un trozo de queso y un vino charlando tranquilamente con los paisanos.