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Las barritas energéticas no son un tentempié saludable

Muchas tienen tal cantidad de azúcar que solo se necesitarían en una maratón

Marta Fdez. Vallejo
MARTA FDEZ. VALLEJO

Cuando compramos una barrita energética o de cereales en el supermercado o en tiendas de alimentación deportiva lo hacemos con el convencimiento de haber realizado una elección saludable. Además, el envoltorio, con esos dibujos de frutas, cereales y frutos secos e imágenes de deportistas, nos anima a pensar que se trata de un producto que mejorará nuestra forma física. Nada más lejos de la realidad. Aunque las comamos sin el remordimiento de tomarnos un pastel, estamos ingiriendo más azúcar que el de un dulce. Ante la popularidad de estos snacks, los nutricionistas consideran necesario aclarar cuándo tomarlas, quién y cómo. Ya que algunas de estas barritas tienen tal cantidad de calorías que solo estaría justificada su ingesta si fuésemos a correr una maratón o a completar una ruta en bici de varias horas, con puerto incluido.

Hay dos tipos de barritas: las energéticas y de cereales y las de proteínas. Difieren en sus ingredientes pero todas son productos destinados a deportistas que van a hacer esfuerzos físicos intensos y de larga duración. Ahora bien, ¿hace falta incluirlas en la dieta tras una sesión de gimnasio, unos largos en la piscina o una hora de caminata? No, porque un plátano o unos frutos secos son suficientes para reponer fuerzas en estos casos..

ENERGÉTICAS Y DE CEREALES: PARA EJERCIO MUY INTENSO DE LARGA DURACIÓN

Las barritas energéticas tienen como componente principal los carbohidratos. «Las que se venden en el supermercado como 'de cereales' tienen una barbaridad de azúcar. No son una opción saludable», valora la nutricionista Inés del Arenal (Nutreation). Contienen, además de cereales, azúcares refinados, jarabes de glucosa, almidón modificado de maíz, miel, concentrados de frutas, glutamatos y, en muchas ocasiones, chocolate, detalla esta bioquímica y bióloga molecular especializada en nutrición deportiva. Una bomba de calorías vacías.

Hay otro tipo de mejor calidad, las que están elaboradas con alimentos 'reales': «Frutos secos, dátiles, frutas desecadas...», detalla Eider García de Albeniz, nutricionista del centro Onure de Vitoria. «Pero, aunque son más saludables, sus componentes también aportan un exceso de calorías y bastante grasa», apuntan las expertas.

La población, en general, «está haciendo un mal uso de las barritas energéticas porque no sabe para qué se utilizan y si las necesitan», advierten. Y coinciden en que la ingesta de cualquiera de estas barritas solo estaría justificada si hacemos una actividad muy intensa y de larga duración, como una maratón o un recorrido en bicicleta de más de cinco horas.

La nutricionista Beatriz Robles las considera «snacks» que «proporcionan altas dosis de energía y son innecesarias para una persona con una actividad física normal». Aclara que tampoco están indicadas para todo tipo de deporte de gran intensidad. «Si voy a subir un monte durante cuatro horas, puedo tomar una barrita, porque es fácil de llevar y de comer mientras estoy andando. Pero si voy corriendo o en bici no es lo más adecuado, ya que al contener frutos secos y cereales integrales no son fáciles de digerir. Para estos casos son mejores los geles de carbohidratos, con una una textura más gelatinosa y una absorción rápida», orienta.

Lo que dejan claro las expertas es que las barritas de carbohidratos no son en ningún caso un tentempié saludable. «Se venden en los supermercados en la zona de los alimentos dietéticos y eso equivoca al consumidor», censura Inés del Arenal. «El comprador no es consciente de que está haciendo una elección alimentaria no saludable», insiste Beatriz Robles. La mejor opción es comer un plátano, un yogur natural o unos frutos secos. Y nunca, dicen, sustituir con una de estas barritas una comida.

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DE PROTEÍNAS: DESPUÉS DE ENTRENAMIENTOS DE FUERZA

Las barritas proteicas están indicadas para personas que practican entrenamientos de fuerza. «Las toman los deportistas que quieren ganar masa muscular porque les aportan proteínas», detalla García de Albeniz. Si están bien formuladas, con proteínas de calidad y sin exceso de azúcares, son una buena opción, rápida y cómoda, para la recuperación del deportista, en lugar de tener que sentarse a comer una chuleta. «Es un aporte de proteínas, como si tomamos una pechuga o un yogur. Y suelen contener ingredientes menos calóricos como stevia o edulcorantes artificiales. Tienen, además, un poder saciante», añade Inés del Arenal. En la Sociedad Española de Medicina del Deporte (SEMED) reconocen que estas barritas pueden ser útiles ya que «son sencillas y prácticas de llevar», pero solo aconsejan tomarlas en actividades deportivas de más de 90 minutos..

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UNA RECETA PARA HACER EN CASA

  • INGREDIENTES – Dos plátanos muy maduros hechos puré; Media taza de avena; Dos cucharadas de anacardos y otra de nueces troceadas; dos cucharadas de pasas.. Los anacardos y las nueces se pueden sustituir por almendras, cacahuetes, avellanas o cualquier otro fruto seco. Y, en lugar de pasas, pueden ser orejones, ciruelas o una fruta desecada cortada en trocitos.

  • PREPARACIÓN Coloca todos los ingredientes en un bol y mezcla bien con ayuda de una espátula. La mezcla se introduce en una bandeja en el horno cubierta con papel encerado o una lamina de silicona. Aplana todo para que tenga un espesor aproximado de dos centímetros. Hornea durante 30 o 35 minutos (precalentado a 180 grados). Retira del horno y deja enfriar durante, al menos, una hora. Corta las barritas en porciones de unos diez centímetros de largo por tres de ancho. Se conservan en la nevera en un recipiente hermético hasta una semana o en el congelador hasta tres semanas. Además de tomarlas para aportar energía cuando hacemos deporte intenso, cortadas y en trocitos se pueden agregar al yogur para un desayuno saludable.