Arte con mucha química

La tabla periódica está más presente en la pintura o la arquitectura de lo que imaginamos

Elena Martín López
ELENA MARTÍN LÓPEZ Madrid

Una de las curiosidades de la tabla periódica es que incluye todas las letras menos la J y la Q. Otra, que algunos elementos químicos que la componen forman parte de los pilares del arte. ¿Qué tal 7.341 toneladas de hierro para levantar la Torre Eiffel? ¿Y 42.875 paneles de titanio para forrar el Museo Guggenheim? ¿Sabía que hay obras de arte que se están oscureciendo por la degradación del cromo que contienen sus pigmentos? ¿Y que capturar la primera fotografía con humanos fue posible gracias a la plata?

Aunque parezcan dos disciplinas completamente opuestas, la química y el arte están más relacionadas de lo que muchos pensamos. Así lo demuestra el profesor de Química Oskar González Mendia en su libro 'Por qué los girasoles se marchitan' (Cálamo), un proyecto que nació de unos cuantos 'tuits' conmemorativos por el 150 aniversario de la tabla periódica, donde el docente explicaba cómo aparecía cada elemento de la misma en el arte, y de su colaboración con el Cuaderno de Cultura Científica. En este volumen ha incluido los más importantes, es decir, «los que más aparecen en muchas manifestaciones artísticas», pues destaca que también hay otros, como los que aparecen al final de la tabla, que «no tienen aplicación alguna artísticamente hablando». Aquí van unas pinceladas.

Silicio (Si)

El componente principal del vidrio es un óxido de silicio que llamamos sílice (SiO2). Este aparece en la naturaleza forma el cuarzo, un mineral muy abundante en la arena. Por eso, el vidrio se fabrica a partir de arena. Aun así, aparte del silicio y el oxígeno, el vidrio también contiene calcio (Ca), sodio (Na), magnesio (Mg) o aluminio (Al). En el arte se ha utilizado este material para diversos fines. Por ejemplo, el vidrio de potasa es la base del cristal de Bohemia, que se empleó en las vidrieras de las catedrales góticas de la Edad Media.

Titanio (Ti)

La pintura blanca más empleada hoy en día responde al nombre de blanco de titanio (TiO2) que, además, es el pigmento que más dinero mueve al año –13.200 millones de dólares de los 30.000 que genera la industria de los pigmentos y los colorantes–. Asimismo, el uso de titanio es muy común en arquitectura. El museo Guggenheim, citado anteriormente, fue el primer gran icono arquitectónico de titanio, al que siguieron otros como el museo de la Ciencia de Glasgow, el Gran Teatro Nacional de Pekín, la biblioteca Cerritos Millenium de California o la sede de Fuji de Japón. También se puede emplear en escultura y joyería.

Cromo (Cr)

El nombre de este material deriva del griego 'chroma', que significa color, y se bautizó así por la variedad de tonalidades que ofrecía este pigmento al disolverse. Una de las más famosas, el amarillo de cromo, que se ha utilizado para iluminar cientos de cuadros desde el siglo XIX. Entre ellos, 'Los girasoles' de Van Gogh, que han dejado constancia de que se están «marchitando» por la transformación del cromo de sus pigmentos, que está convirtiendo los intensos amarillos en un verde oliva oscuro. «La clave para evitar estos procesos de degradación está en una correcta conservación» declara González. Otra aplicación de este elemento la encontramos en la moda, pues alrededor del 90% del cuero, empleado generalmente en vestimenta y calzado, se curte con cromo.

Hierro (Fe)

Los ocres fueron los primeros colores que utilizaron los humanos para pintar. Está reflejado en las pinturas rupestres de distintas cuevas del planeta. Lo que seguramente estos hombres primitivos no sabían era que el componente que otorga ese color al ocre es el óxido de hierro (Fe2O3), que suele estar mezclado con arcilla y otros minerales. El hierro, además, se consolidó en el siglo XIX como un elemento básico de la arquitectura. El icono más popular es la Torre Eiffel de París, pero más cerca de casa encontramos el puente colgante de Portugalete, en el País Vasco, o la estación de Atocha, en Madrid.

Cobre (Cu)

Fue el primer metal que aprendimos a trabajar y la variedad de objetos elaborados con él enorme. Joyas, monedas, cables, espadas, medallas (el bronce es una aleación del cobre). Con bronce se hicieron, precisamente, esculturas de la talla del 'David' de Donatello o la 'Mano' de Botero, situada en pleno Paseo de la Castellana de Madrid. La 'Estatua de la Libertad' de Bartholdi y 'El Pensador' de Rodin también están hechas con cobre, algo que sorprende porque su color es verdoso y no rojizo. Esto se debe a un proceso de degradación que sufre este elemento con el paso del tiempo. Las placas de cobre también se han utilizado durante años como soporte pictórico.

Plata (Ag)

'Boulevard du Temple' ha pasado a la historia por ser la primera fotografía donde aparecen seres humanos, concretamente un limpiabotas y su cliente. El hito fue posible gracias a las sales de plata, que son fotosensibles. Estas fueron empleadas por Louis Daguerre en una técnica fotográfica que bautizó como daguerrotipia. También encontramos plata en la orfebrería y la platería, de ahí su nombre. «Cuando lees, realizado en plata de ley 925, significa que el 92,5% de esa aleación es plata», señala el autor. Además, curiosamente este es el único elemento de la tabla periódica cuyo determinante es femenino.