Videojuego con una simulación de un concierto del grupo musical Carolina Durante. / R. C.

Videojuegos de toda la vida e imaginación para contraatacar a la pandemia

El confinamiento decretado hace un año ha disparado el uso de este tipo de entretenimiento, que a la vez ha generado nuevas oportunidades a empresas y emprendedores del sector de la comunicación para sortear esta crisis

A. A.

Ocurrió el 12 de febrero de 2020. En medio de las, por aún, noticias confusas que llovían sobre Europa acerca de una pandemia mundial, se anunció la cancelación del Mobile World Congress de Barcelona. Toda una señal. La gran cita mundial en el sector de la telecomunicación quedó cancelada por un coronavirus desconocido y cuya letalidad estaba todavía por conocerse pero del que ya se empezaba a sufrir las consecuencias.

Anular el Mobile World Congress de Barcelona fue una decisión que por entonces algunos tildaron de «exagerada» además de un daño injustificado para la economía. No obstante, lejos de aquellas dudas escépticas, supuso el principio de una ola de cancelaciones de la mayoría de los eventos que había programados y que desde entonces ha afectado a millones de empresas y autónomos del sector. Lejos de rendirse y cerrar sus negocios, son muchos los que han optado por luchar para readaptar su proyectos y estrategias al escenario de la covid-19.

Un ejemplo de cómo afrontar la pandemia se observa en el sector del gaming. La industria del videojuego vive una etapa de crecimiento, en buena parte provocada por una ecuación sencilla: más tiempo confinados en casa es igual a una búsqueda de nuevas o antiguas formas de entretenimiento. Los videojuegos cumplen este requisito desde hace décadas. Y son, de hecho, una herramienta para la esperanza a la que también se aferran las empresas del marketing y eventos, viendo en este sector nuevas formas de comunicación.

Son muchas las empresas del marketing, entretenimiento, ocio o de eventos publicitarios -grandes, medianas, pequeñas o de autónomos-, que desde hace meses se vuelcan en idear ofertas para una población aburrida de estar atrapada entre las cuatro paredes de una casa o apartamento. A punto de cumplirse un año de decretarse el estado de alarma, en un tiempo récord se puede ya jugar al mus con el grupo de amigos de toda la vida en internet o transmitir al público eventos en entornos que antes se desconocían. Y es que el confinamiento ha desarrollado la creatividad de decenas de miles de emprendedores.

Crear negocio a pesar de la covid-19

«La situación provocada por la covid-19 ha modificado tanto patrones de comportamiento del consumidor como estrategias de marketing en respuesta directa a lo que el usuario demanda», explica Fernando Marciel, director en Keep Doing Producción, empresa dedicada al marketing. Añade que este tiempo de encierro ha dado lugar a que surjan ideas nuevas, como la de recuperar los videojuegos de toda la vida para, además de entretener, llamar la atención del público.

Un 'Pang' en el que el coronavirus es el enemigo. / RC

«La originalidad -destaca Marciel- es que mediante un juego podemos contar lo que hacemos e incluso a la vez reírnos de los 'marrones' de la producción y del trabajo del día a día, esos que incluso se llegan a echar de menos cuando uno está parado a causa del coronavirus».

La filosofía de los creativos, emprendedores y autónomos que no se rinden ante la pandemia es que, aunque todo haya cambiado, la respuesta debe ser contundente para seguir avanzando: «Las circunstancias se pueden complicar, podemos caernos, pero siempre podremos pensar, evolucionar y volver a empezar. Y este esfuerzo no significa que tengamos que hacerlo sin divertirnos mientras nos adaptamos a los nuevos tiempos», concluye Marciel.