Una hembra de cachalote preñada vara en Arinaga

Tenía restos de placenta en su vulva y dispersos por las rocas de la playa. Estaba preñada. Hoy será trasladada al vertedero para su necropsia

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO

Un gigantesco cetáceo, de unas 9 toneladas y entre 9 y 10 metros de longitud, varado en las rocas de la playa de Arinaga, al norte del muelle viejo y de Risco Verde, le robó este lunes el protagonismo de la fase 2 a los primeros usuarios que quisieron darse un baño en esta parte de la costa de Agüimes. Alejandro Suárez, el veterinario que gestiona el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre del Cabildo, informó de que se trata de un ejemplar adulto de cachalote hembra que, además, estaba preñada, aunque no podía determinar si la cría seguía dentro del animal.

Debió varar durante la noche del domingo al lunes porque las primeras llamadas de aviso se recibieron a primera hora de ayer. Suárez, que bajó sobre la marcha a Arinaga, explicó que el cadáver presentaba restos de placenta en su vulva y también otros muchos dispersos por las rocas del entorno. Pese a esas pistas, el veterinario del Cabildo optó por la prudencia y no quiso avanzar la posible causa de la muerte. Pudo ser por un aborto, por una distocia (un parto difícil finalmente frustrado) o por heridas causadas por golpes, porque tenía varias. «La causa la determinará la necropsia».

Apareció en una zona un tanto aislada y escarpada, situada bajo un pequeño acantilado, lo que hacía imposible que el animal pudiese ser izado mediante una grúa. Así las cosas, el Cabildo, por petición de Suárez, recabó la ayuda de la Salvamar de Salvamento Marítimo, que estaba en Puerto Rico, y la autorización de la Autoridad Portuaria para poder llevarlo hasta el puerto de Arinaga. Allí sí pudo acudir la grúa y sacarla del agua, pero ya no dio tiempo de llevarla al ecoparque de Juan Grande. Se puso sobre una plancha y se tapó. Este martes sí será trasladada y los especialistas de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) le harán la necropsia.

La presencia del animal despertó una gran expectación. El problema es que donde estaba dificultaba que pudiera ser visto y se cortó el acceso a los curiosos a la zona donde varó el cetáceo.