Sin rastro del asesino que no volvió tras el permiso carcelario

La búsqueda de Juan Francisco Mejías se centra en el sureste de Gran Canaria, donde había estado en anteriores salidas de la cárcel de Juan Grande. Se investiga si salió de la isla.

CANARIAS7 / lAs palmas de gran cAnaria

La búsqueda de Juan Francisco Mejías González, condenado por asesinar a su mujer en 2004 en el municipio Telde (Gran Canaria), continúa. Como adelantó este periódico, Mejías González, que cumplía condena en la cárcel de Juan Grande no volvió a la cárcel tras un permiso penitenciario.

La búsqueda se activó hace unos días, y hasta el cierre de esta edición, no había resultados, según confirmaron ayer fuentes oficiales.

De hecho, se está investigando si el preso fugado pudo haber salido de Gran Canaria, indicó a la agencia de noticias Efe un portavoz policial.

La delegada del Gobierno en Canarias, Elena Máñez, informó el pasado sábado de que se habían puesto todos los medios para intentar detener Francisco Mejías González,

Asimismo, se establecieron medidas de protección para dos mujeres sobre las que Mejías tiene órdenes de alejamiento.

Máñez indicó que «todas las fuerzas de seguridad lo buscan» y confió en que en breve pudiera ser detenido.

Esa búsqueda se centraba en la zona del sureste de Gran Canaria, donde la Guardia Civil tenía constancia de que Mejías González había estado en anteriores permisos.

El caso ha reabierto el debate sobre las condenas a autores de crímenes machistas y los permisos penitenciarios. Máxime cuando, de acuerdo con la sentencia dictada en 2005, se recoge que las pruebas presentadas en el juicio demostraron que la acción de acuchillamiento de su pareja «se produjo de forma especialmente lenta, despaciosa, mientras los hijos trataban de impedirlo, dándole tiempo a ir a la cocina a coger una cuchara de manera y otro cuchillo para tratar de amedrentar al acusado».