La fuga del asesino de Fabiola crea dudas sobre su permiso carcelario

Francisco Mejías González, condenado a 19 años de prisión por asesinar en 2004 a su mujer, ya había protagonizado incidentes en otras salidas y la juez de vigilancia le denegó el permiso.

B.H. / C.I. / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Francisco Mejías González, condenado por el asesinato de Fabiola González en 2004 en su domicilio de Telde, no regresó a la prisión de Juan Grande después de un permiso penitenciario.

Este permiso le fue concedido a pesar de contar con dos dictámenes «en contra» emitidos por parte de la jueza de vigilancia y del propio centro penitenciario, según señaló ayer la delegada del Gobierno, Elena Máñez. Sin embargo, el preso recurrió y obtuvo el aval de la Audiencia Provincial para disfrutar de estos días fuera de la cárcel.

Fuentes oficiales confirmaron el viernes que Juan Francisco Mejías no era la primera vez que protagonizaba incidentes durante sus salidas de la cárcel, y de hecho el homicida tiene en vigor dos órdenes de alejamiento de dos de sus anteriores compañeras sentimentales.

La delegada del Gobierno, Elena Máñez, también puntualizó este sábado al tener conocimiento de la fuga de Mejías, que tras la «no comparecencia» del prófugo, se estableció un dispositivo por parte de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado para proceder a su búsqueda y se tomaron todas las medidas de seguridad necesarias.

Entre las medidas adoptadas, Máñez señaló que se asignó protección de dos mujeres -parejas anteriores del asesino- que ya tenían sendas órdenes de alejamiento.

Medidas de seguridad a las víctimas

Máñez explicó también que éste es el protocolo «habitual en estos casos» y, tras constatar que el reo no reingresaba en la prisión, los cuerpos de seguridad se han puesto en contacto con las dos mujeres de las que tenía orden de alejamiento «y se les ha ofrecido el Dema -servicio de atención inmediata para mujeres víctimas de violencia- y se han tomado medidas de seguridad según el protocolo y el grado de peligrosidad establecido en este caso».

Alarmas

Este último permiso concedido al asesino de Fabiola González, su mujer, en el año 2004, ha encendido de nuevo las alarmas, en torno al control de este tipo de reos y sus salidas de la cárcel, y en el caso de Francisco Mejías, que resulta reincidente en supuestos casos de vulneración de órdenes de alejamiento, llama aún más la atención sobre la necesidad de extremar los controles.

Como se recordará, Mejías González cometió en 2004 el brutal asesinato de su mujer a la que asestó 30 puñaladas delante de sus hijos, con el agravante de ensañamiento, según la condena que le impuso la Audiencia Provincial de Las Palmas, en octubre de 2005. Mejías González, no obstante, se benefició del atenuante de confesión, según se hizo constar en el fallo dictado por el tribunal en diciembre de ese mismo año, siendo condenado a 19 años de cárcel y a otros 25 años sin poder acercarse a sus hijos.