Nuevo caso de maltrato: tira piedras y tablas de madera a sus perros

La patrulla del Seprona de Vecindario investigó al propietario y a la veterinaria por sendos delitos de abandono, omisión y falsedad documental

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

Las imágenes captadas por la patrulla del Seprona hablan por sí solas. En ellas se observa a un hombre arrojando palos, pidras y hasta una tabla de madera a un perro atado y sin escapatoria. Un nuevo caso de maltrato animal en el que se ha investigado a dos personas también por delitos de abadono, por la tenencia de cuatro canes en un domicilio en estado precario, así como de omisión y falsedad documental, por aportar informes facultativos que no se correspondía con la realidad del estado del animal.

La investigación se inició gracias a la denuncia de varios vecinos y una protectora en la que aportaron el vídeo que acompaña esta noticia. Uno de los perros está atado a una cadena de poca distancia para reducir el movimiento, sin escapatoria a las agresiones.

A la llegada de los agentes, se identificó a los cuatro canes con su cartilla y microchip, siendo tres de ellos mestizos y uno de ellos podenco. Todos estaban atados con una cadena de no más de dos metros de longitud, careciendo de un techo donde resguardarse de las inclemencias meteorológicas y de comida. Tampoco el lugar contaba con la higiene adecuada, ya que el suelo estaba lleno de excrementos.

Además, se informó a los servicios municipales para que los servicios de recogidas de animales se hicieran cargo de los perros y sus respectivas cartillas, levantando acta de ello y solicitando el informe correspondiente para valorar el estado de los animales.

El propietario aprovechó la situación y manifestó su deseo de deshacerse de tres de los perros a quien quisiera quedárselos, por lo que la protectora que fue parte de la colaboración se ofreció rescatarloa y darlos en adopción.

Contradicciones

Durante el procedimiento, el Seprona solicitó sendos informes sobre el estado de los canes a la protectora y la veterinaria que colaboró con la empresa de recogida de animales. Las conclusiones fueron contradictorias, ya que mientras que la primera daba cuenta del deplorable estado de los perros, con heridas sin tratar y gran parasitación por pulgas y garrapatas, la segunda aseguraba que ninguno presentaba enfermedades infecto-contagiosas, que estaban bien hidratados y sin parásitos externos.

Por estos hechos se procedió a la investigación por un lado del titular de los canes y, por otro, a la veterinaria, como presuntos autores de un delito maltrato animal y delito de omisión y falsedad documental respectivamente, siendo las Diligencias puestas a disposición del Juzgado de Guardia de San Bartolomé de Tirajana, así como de la Fiscalía Provincial de Medio Ambiente de Las Palmas.