Muere un hombre en Badalona tras la descarga de un Taser de los Mossos

La policía catalana recibió el pasado viernes el aviso de que un hombre se encontraba «en actitud amenazante con cuchillos»

R. C. Madrid

Un hombre murió el pasado viernes 26 de noviembre en Badalona tras recibir la descarga de una pistola eléctrica Taser por parte de los Mossos d'Esquadra y ser después inmovilizado por los agentes.

La policía catalana recibió el aviso a través del teléfono de emergencias 112 de que un hombre se encontraba «en actitud amenazante con cuchillos», informaron fuentes de la Conselleria de Interior este miércoles a Europa Press.

Tras recibir la descarga, el hombre fue trasladado estable al hospital y murió 24 horas más tarde. Las mismas fuentes remarcaron que el Taser se utilizó «siguiendo los protocolos», puesto que los agentes le avisaron de que lo utilizarían y el hombre no cesó sus amenazas.

Las pistolas eléctricas están permitidas en Cataluña para ayudar en reducciones complejas de una persona en caso de que exista riesgo para los agentes, los propios afectados o terceras personas, y llevan incorporadas un sistema de grabación.

El director de Mossos avala el uso de la táser

El director general de los Mossos d'Esquadra, Pere Ferrer, ha avalado este jueves el uso de una pistola eléctrica táser y ha asegurado que los agentes actuaron siguiendo el protocolo. En una entrevista este jueves en TV3 ha explicado que la madre del hombre llamó a emergencias pidiendo ayuda, después de que supuestamente él los encerrara a ella y a su pareja en su casa, causara destrozos en el mobiliario y les amenazara con cuchillos.

«Los hechos sucedieron el viernes, y el lunes ya teníamos el estudio de la grabación y de los hechos. El protocolo se ha aplicado correctamente», ha señalado. Además, ha explicado que el Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) estaba allí para prestar atención médica y que el vehículo policial también cuenta con un desfibrilador que los agentes tienen formación para utilizar; el hombre murió en el hospital «seguramente» por un paro cardiaco, a la espera de lo que determine la autopsia.

También ha asegurado que la táser no es un arma «de un uso diario» y que solo se utiliza ante personas muy alteradas o que se comportan de forma muy violenta desde que el Parlament lo aprobó, bajo condiciones que Ferrer defiende que el cuerpo cumple.