Le dan una paliza a un taxista en Telde para robarle el dinero y el móvil

20/05/2019

«Uno me sujetaba y el otro me pegaba», explica el taxista agredido, al que le quitaron el dinero y el teléfono.

Lo que debía ser un domingo rutinario de trabajo en el taxi, se convirtió en una pesadilla para el asalariado Luis Eduardo Mejías. Sobre las 16.00 horas cargaba en la parada de taxis del mercado de Telde a dos jóvenes, de unos 20 años, para llevarlos al barrio de El Calero, justo a la calle Pascal. Uno de ellos se sentó en el asiento del copiloto mientras el otro lo hacía en el trasero, detrás de Luis. A llegar al lugar de destino, unos cinco minutos después, todo cambió. «Les dije que eran 3,95 euros, uno hizo el amago de pagarme y de repente gritó ‘ahora’, y mientras el de atrás me agarraba por el cuello contra el asiento, el otro comenzó a darme puñetazos por toda la cara. Me llegó a estrangular», recuerda el taxista.

La agresión fue sin mediar palabra y con el seguro de las puertas activado. Mientras uno le sujetaba, el otro le golpeaba violentamente y fue entonces cuando le arrebataron el monedero, su teléfono móvil y las llaves del coche. Conseguido su propósito, los jóvenes abandonaron el taxi y salieron corriendo a toda velocidad. Tras unos segundos, Luis reaccionó, llamó a la Policía Nacional y salió del coche.

En una vivienda cercana, un vecino vio a los jóvenes pasar corriendo por delante de su garaje, salió y vio al taxista malherido. Otra vecina, que también salió a ver qué sucedía, localizó las llave del coche que los jóvenes habían arrojado en su huida. Poco después llegaba la Policía Nacional al lugar y gracias a la descripción aportada por la víctima y los dos testigos, pudieron localizar y detener a los dos presuntos ladrones cerca del lugar. La víctima, que cuenta con 13 años de experiencia en el taxi, fue evacuada a un centro de salud cercano para recibir asistencia sanitaria. «Me duele el cuello, y el labio me lo reventaron por dentro. Me tocó a mí como le podía haber pasado a otro compañero», explicaba ayer.

El presidente de la Cooperativa de taxis de Telde, Lorenzo Rodríguez, mostraba su indignación ante la situación vivida por el compañero. «Estamos indignados. Gracias a Dios que no fue a más», dijo.