La botella del ‘sinpa’

05/04/2018

Un caldo de culto que se ha hecho famoso, curiosamente, tras revelarse la noticia de que dos turistas italianos se negaron a pagar su cuantía al darse cuenta de que su consumición, en un restaurante del sur de Gran Canaria, se elevaba a la nada despreciable cifra de 4.000 euros, de los cuales 3.900 se concentraban nada más y nada menos que en las dos botellas de Pingus año 2013 que solicitaron.

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Un lujo con denominación Ribera del Duero que nació en 1995 con el sello de caldo de lujo. Un tinto fino 100% reconocido por los mejores sommeliers del mundo. Una obra de culto mundial que, curiosamente, salió a la palestra esta semana entre enólogos y profanos al vino tras la detención, en el sur de Gran Canaria, de dos turistas italianos que se negaron a pagar su cena en un restaurante en el cual solicitaron dos botellas de este vino cosecha de 2013, una petición que elevó su cena a una cuantía de 4.000 euros, al estar la botella ‘cotizada’ a 1.950 euros.

Un lujo al alcance de pocos mortales pero que, según trabajadores y comensales del mismo restaurante, la pareja de origen transalpino lo pidió de manera expresa en un recinto gastronómico que se ha convertido en un referente en cuanto a su amplia carta de caldos.

Pingus es una obra que nace bajo el sello del danés Peter Sisseck, quizás el enólogo más famoso de España. Este ingeniero agrónomo llegó a España en 1990 contratado por Hacienda Monasterio, para dirigir la mítica bodega de Ribera del Duero. Por ello, la historia de este singular ‘Sinpa’ desglosa renglones más que curiosos, teniendo en cuenta que, dentro de los grandes vinos españoles, es el máximo exponente de la exclusividad, elaborado de forma artesanal en barricas de roble francés Allier, realizándose la vendimia al modo tradicional en terrenos pequeños, controlados y escogidos. De hecho, en Hacienda Monasterio tan solo hay 78 hectáreas de viñedos.

Junto con L’Ermita, es uno de los vinos más caros y mejor considerados del país. Basta con decir que disfruta de la máxima puntuación de la Guía Parker (100/100), elaborada por el norteamericano Robert McDowell Parker, uno de los críticos de vino más refutados del planeta. Incluso en la Guía Peñín roza la perfección con un 98 sobre 100. Además, el hecho de que cada año Pingus solo produzca 6.000 botellas es lo que falicita que su precio aumente de manera considerable, superando con facilidad los 1.000 euros en función de la cosecha.