c7

Juzgan a directivos de una asociación tapadera para traficar con marihuana

La Fiscalía pide siete años de cárcel para uno de los acusados, el considerado fundador de la asociación, y seis para los otros dos por los delitos contra la salud pública y de asociación ilícita

EFE Santa Cruz de Tenerife

La Audiencia de Santa Cruz de Tenerife acogerá la próxima el juicio contra tres directivos de una asociación con fines medicinales y terapéuticos acusados de utilizarla como tapadera para traficar con marihuana que ellos mismos cultivaban en un invernadero en Güímar.

La Fiscalía pide siete años de cárcel para uno de los acusados, el considerado fundador de la asociación, y seis para los otros dos por los delitos contra la salud pública y de asociación ilícita.

Según se recoge en el escrito de calificación, la asociación en cuestión fue inscrita en el registro de asociaciones canarias, cuyos fines serían el estudio, investigación y uso de plantas medicinales como aloe vera, moringa, cáñamo o equinácea y sus posibles aplicaciones culturales, científicas y terapéuticas.

También, evitar el peligro para la salud de sus usuarios inherente al mercado ilegal de plantas medicinales y promover el debate social sobre la situación legal de las mismas, aparte de denunciar las arbitrariedades que en su observación puedan cometer las distintas administraciones y poderes públicos o cualquier persona.

Para el cumplimiento de tales fines la asociación podría desarrollar actividades económicas, adquirir y poseer bienes de todas las clases y celebrar actos y contratos así como ejercitar toda clase de acciones conforme a las leyes y sus estatutos.

Sin embargo, la asociación, con domicilio social en un domicilio en Las Caletillas, Candelaria, carecía de actividad asociativa efectiva alguna y de sede física.

Sostiene la Fiscalía que los acusados se ampararon en dicha asociación con apariencia de legalidad y vocación de permanencia para ocultar el tráfico de marihuana a la que planificaron destinarla.

Costearon de forma conjunta la adquisición de las semillas y el coste del cultivo de la marihuana en una finca anexa a la vivienda de uno de los procesados, en Güímar.

La comisión judicial que intervino en la entrada y registro de esa propiedad se incautó de casi 11 kilos de cannabis, tres respiradores de ozono, un deshumidificador, un foco de luces led, cuatro rejillas de secado, dos controladores de temperatura y humedad, un temporizador de corriente, tres extractores y ocho botes de productos acelerantes para el crecimiento de plantas.

Con la distribución de la droga incautada los encausados hubieran obtenido un beneficio económico de 17.495 euros, señala el representante del ministerio público en el escrito de calificación.